Posted in

Lucha Villa: Por ESTO el Mundo Lloró a Vicente y a Ella la Dejó Caer en Silencio

Era un pueblo [música] del norte, de tierra seca, de gente recía, de inviernos duros y veranos de [música] polvo. El chihuahua del desierto y del trabajo. De ahí salió Lucelena de un pueblo [música] donde nadie soñaba con salir en la televisión, porque la televisión era algo que les pasaba a otros en otro lado. Y esa muchacha de pueblo [música] terminó codeándose con premios Nobel, llenando los teatros [música] más grandes de la capital, vendiendo discos por todo [música] el continente, sin estudios de canto, sin una [música] familia de artistas que

le abriera las puertas, sin nada más que su voz y su temple. Eso ya te dice quién era. Una mujer que llegó hasta arriba sin que nadie le regalara nada, empujando ella sola desde abajo, desde el polvo [música] de Camargo. Grabó su primer disco [música] en 1961. Su primer gran éxito fue La [música] media vuelta, una canción de José Alfredo Jiménez.

Y a partir de [música] ahí todo fue hacia arriba. Entre 1964 y [música] 1976 recibió 12 discos de oro. 12. Uno [música] detrás de otro, casi cada año. Guarda ese número. [música] 12 discos de oro seguidos. Lo vas a necesitar para entender la injusticia del final. [música] Para que entiendas lo que significa eso, piénsalo así.

Un disco de oro se ganaba [música] vendiendo cientos de miles de copias. En una época sin internet [música] a sin plataformas, cuando comprar un disco significaba [música] ir a la tienda, pagar con dinero contante y llevártelo a tu casa. 12 veces seguidas el público mexicano hizo eso [música] por ella. 12 años en los que su voz fue de [música] las más compradas del país.

Esa era la dimensión [música] de Lucha Villa en sus mejores años, una de las más grandes. Y pone esto en contexto. Estamos hablando de una época en la que las mujeres apenas [música] empezaban a tener un lugar propio en el mundo del trabajo, una época en la que muchas [música] dependía económiconamente de un hombre.

Y aquí estaba Lucha Villa ganando su propio [música] dinero, manteniendo su propia casa, viajando, decidiendo sobre su carrera. una mujer económicamente independiente [música] cuando eso era casi una rareza. Por eso podía [música] casarse y divorciarse cuando quería. Por eso no [música] le aguantaba lo que no quería aguantar, porque no necesitaba a ningún hombre para comer.

Y eso, [música] una mujer libre, con dinero propio y carácter, era justo lo que más [música] miedo le daba a la sociedad de entonces. Y aquí hay algo que pocos saben. ¿Quién la [música] metió de lleno al mundo de la música? Fue José Ángel Espinoza, Ferrusquilla, aquel actor [música] y compositor que la integró a la legendaria estación de Radio Xblu como voz principal.

Pero su gran padrino artístico fue otro, el más grande de todos, José Alfredo Jiménez, el hombre que escribió las canciones que todos hemos cantado en [música] una cantina o en una reunión. El rey, ella, [música] que se me acabe la vida. José Alfredo se [música] hizo gran amigo de Lucha y le escribió canciones especialmente para ella.

[música] La media vuelta, su primer gran éxito y una de las [música] más hermosas que compuso en toda su vida. Amanecí en tus brazos la [música] escribió ex profeso para que la cantara ella. Con esa [música] canción, Lucha Villa quedó consagrada a la altura de Lola Beltrán, las dos grandes señoras [música] de la ranchera.

Y mira la ironía de su repertorio. Lucha [música] Villa se hizo famosa cantando canciones de mujeres traicionadas, abandonadas, [música] engañadas. Que me lleve el inocente, pobre amiga. Más tarde, [música] en 1985, Juan Gabriel le hizo un disco entero. Lucha Villa interpreta [música] a Juan Gabriel lleno de historias de mujeres a las que la vida les pasó por encima.

Ella cantaba [música] esos dramas con un sentimiento que erizaba la piel. Y nadie se preguntaba [música] por qué los cantaba tamban bien. Tal vez porque no los estaba actuando. Tal vez porque muchas [música] de esas historias de mujeres heridas se parecían demasiado [música] a la suya. Pero Lucha Villa [música] fue mucho más que una voz y aquí está [música] lo que la hizo única entre todas las reinas de la ranchera, porque las demás [música] cantaban, ella cantaba y actuaba y no [música] actuaba en cualquier cosa.

1964 [música] hizo El Gallo de Oro, una historia [música] escrita por Juan Rulfo, el autor de Pedro Páramo, adaptada [música] para el cine por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. Detente en eso. Dos de los escritores más [música] grandes en la historia de la lengua española, uno de ellos premio Nobel, trabajando en una película protagonizada por ella.

Hizo el papel de Bernarda, la caponera, una mujer que canta en las [música] ferias y los palenques, que trae la suerte y la desgracia. Un papel [música] hecho a su medida. le valió su primera diosa de plata. Piénsalo. Una [música] muchacha de camargo sin estudios de actuación dándole vida [música] a un personaje salido de la pluma de Juan Rulfo y haciéndolo también que se llevó un premio.

[música] Eso no se aprende en ninguna escuela, eso se trae adentro. Después vino [música] Mecánica Nacional en 1972, dirigida por Luis Alcoriza. Esa película está hoy considerada entre las 100 mejores de la historia del cine mexicano. Estuvo más de 7 [música] meses en cartelera. Por su papel de Isabel, la madre de familia se llevó el premio Ariel [música] a mejor actriz.

Y [música] en 1978, el lugar sin límites de Arturo [música] Ripstein, basada en la novela de José Donoso. Ahí hizo el [música] papel de la japonesa, una matrona dueña de un burdel. Muchos críticos dicen [música] que fue la mejor actuación de toda su carrera. Dos premios Ariel. Dos diosas de plata.

La única cantante [música] ranchera que hizo al mismo tiempo una carrera brillante en el [música] cine de autor, codeándose con los mejores [música] escritores y directores de su tiempo, mientras otras eran solo cantantes. Ella era [música] cantante, actriz premiada y figura del cine serio, todo a la vez. Así que grábate bien quién era [música] esta mujer antes de que te cuente lo que le pasó.

Olvídate [música] de la idea de una corista o de una cara bonita que cantaba bien. Lucha Villa [música] era una de las artistas más completas que ha dado México. Una mujer que llenaba teatros, que vendía [música] discos por millones, que ganaba premios que ningún otro de sus colegas rancheros tenía. Recuerda esto cuando lleguemos al final.

[música] Recuerda quién era. Y ahora déjame presentarte a alguien más, porque en esta historia hay una persona que aparece [música] una y otra vez, aunque casi nadie sabe su nombre. Una periodista. [música] En 1966, cuando Vicente Fernández andaba desesperado buscando un teatro donde su padre moribundo pudiera [música] verlo cantar por última vez, las únicas fechas disponibles las tenía reservadas Lucha Villa.

Read More