Finalmente pensó, “Finalmente voy a ser alguien.” Detroit Pistons, los Bad Boys, el equipo más violento de la NBA, AIA Thomas, Joe Dumars, Bill Lamber, Rick Mahorn, Tipos Duros, Peleadores y Denise Rodman, el rooky callado, el raro. “Los primeros meses fueron brutales”, dijo Denise.
“Me odiaban porque no hablaba, porque era diferente.” Pero Chuck Daily, el entrenador, vio algo en Denise, a algo especial. Tú no vas a anotar, le dijo Daily. Tu trabajo es defender y rebotar. ¿Puedes hacer eso? Sí. ¿Puedes defender al mejor jugador del otro equipo cada noche? Sí. ¿Puedes sacrificar tu cuerpo, tirarte al piso, recibir golpes? Sí.
Entonces vas a ser grande. Y Denise fue grande, ¿no? En puntos. en defensa y rebotes. Temporada 1986. Cuatro puntos, cinco rebotes, nada especial. Temporada 19878. Ocho puntos, ocho rebotes. Mejor, pero lo que Denise hacía no aparecía en las estadísticas. Defendía, molestaba, destruía el ritmo del rival. Denise Rodman es el jugador más molesto de la liga, dijo Larry Bird.
No puedes hacer nada con él encima. 1989, Detroit ganó el campeonato. Los Bad Boys campeones. Denise, 11 puntos, nueve rebotes, papel crucial. 1990, Detroit ganó otra vez. Bicampeones. Denis, ocho puntos, 10 rebotes. Mejor defensor del equipo. Denise Rodman es el alma de este equipo. Dijo Aia Thomas. No es la estrella, pero sin él no ganamos.
Pero algo estaba cambiando en Denis, algo oscuro. En 1990, Denise conoció a Brian Rich, un jugador de fútbol americano. Se hicieron amigos, mejores amigos, inseparables. Braine era la primera persona que me entendía, dijo Denise. El primero que no me veía como el raro. Julio de 1993, Brian Rid murió.
accidente de auto. Tenía 31 años. Denise recibió la llamada. Estaba en Detroit preparándose para la temporada. Colapsó. Lloró. No podía creer. Bri era todo para mí. Dijo, “Mi único amigo, mi único hermano.” Y se fue. Esta es la primera revelación que te prometí. El intento de quitarse la vida dos semanas después de la muerte de Brian.
Agosto de 1993, Denise estaba en su camioneta estacionado en el palace de Obern Hills, el estadio de Detroit, 3 de la mañana, oscuro, solo. Tenía un rifle, una Remington calibre 22 cargada. Escribió una nota. Ya no puedo más, lo siento. Puso el rifle en su boca, dedo en el gatillo.
Iba a hacerlo confesó después. Estaba listo porque sin Bri no tenía a nadie y no sabía cómo vivir solo. Un guardia de seguridad vio la camioneta. Algo le pareció raro. Se acercó. Vio a Denise con el rifle. Tocó la ventana. Denise se asustó. Bajó el rifle. Lloró. El guardia llamó a la policía. Llamó a los Pistons. “¿Por qué lo hiciste?”, le preguntaron.
Porque no sé quién soy. Sin el basketbol, sin Brine, no soy nada. Los Pistons lo mandaron a terapia dos meses, todos los días. El terapeuta me preguntaba, ¿quién es Denis Rodman? No lo sé. ¿Qué te gusta hacer? Jugar basketbol. ¿Y cuando no juegas? No sé. Esa es tu problema. No tienes identidad fuera del basketbol.
Denise salió de terapia. Pero no estaba mejor, estaba más confundido. El terapeuta me dijo que tenía que encontrarme a mí mismo, pero ¿cómo? ¿Dónde? Y entonces Denise tuvo una idea, una idea loca. Si no sé quién soy, voy a inventar quién soy. Septiembre de 1993. Denise se tiñó el cabello. Rubio, platino. ¿Por qué? Le preguntaron.
Porque puedo, porque quiero, porque es mi cabello. Octubre se hizo un tatuaje, un tribal en el brazo. Noviembre, dos piercings en la nariz. ¿Qué estás haciendo?, le preguntó y a Thomas. Estoy encontrándome, pero no se estaba encontrando. Se estaba escondiendo detrás de un personaje, detrás de un circo. 1993, Detroit lo cambió a San Antonio Sports.
Denise ya no encaja aquí, dijeron los Pistons. Es demasiado raro, demasiado distracción. San Antonio, Texas, conservador, tradicional, militar, el peor lugar para Dennis Rodman. La transformación San Antonio Spurs. 1993 a 1995. David Robinson, el almirante, cristiano, disciplinado, el capitán perfecto y Denise Rodman, ateo, indisciplinado, el payaso perfecto.
Fue un desastre desde el principio dijo un compañero. David y Denise eran opuestos absolutos. Denise llegaba tarde a los entrenamientos, a veces no llegaba. Se iba de fiesta todas las noches, Las Vegas, tres, cuatro veces por semana. ¿Dónde está Rodman?, preguntaba el entrenador. En Vegas, respondían, “¿Cuándo vuelve?” No sabemos, pero en la cancha Dení era perfecto.
Lideraba la liga en 187 rebotes. 17 por partido. 17. Denise puede hacer lo que quiera fuera de la cancha, dijo el entrenador mientras rinda en la cancha. Pero no era sostenible porque Denise no solo se iba de fiesta, se estaba destruyendo. Alcohol, mucho todas las noches. Bodka. whisky, lo que fuera. Tomaba para olvidar, dijo Denise.
Para no pensar, para no sentir, olvidar qué que estaba solo, que Bri estaba muerto, que mi padre me abandonó, que nadie me amaba realmente. Y entonces conoció a Madona. Enero de 1994, un club nocturno en Los Ángeles. Denise estaba de visita. Madona estaba ahí con amigos. vio a Denise. “Ven aquí”, le dijo. Denise fue nervioso.
Madona era Madona, la mujer más famosa del planeta. “Eres guapo”, le dijo Madona. “Raro, pero guapo.” “Gracias. ¿Quieres venir a mi casa?” Denise fue. Esta es la segunda revelación que te prometí. Madonna. La relación entre Denise y Madonna duró 2 años. De 1994. a 1996, pero no era una relación normal, era un arreglo. Madonna me llamaba cuando necesitaba algo, dijo Denise en su autobiografía.
Y ese algo era esperma. Madonna tenía 35 años. Quería un bebé, pero no quería pareja, no quería matrimonio. Quería un bebé de un atleta, genes atléticos y Denis era perfecto. Me ofrecía dinero, dijo Denis, 20 millones de dólares si le daba a un hijo. ¿Y aceptaste? Lo intenté, pero no podía porque sentía que me estaba usando como un caballo semental.
Había un sistema. Madona lo llamaba. Obvulando. Ven ahora. Denise estaba donde estuviera. Dallas, San Antonio, Chicago. Tenía que volar inmediatamente a Los Ángeles, a Nueva York, donde estuviera Madonna. Una vez estaba en Las Vegas, dijo Denise. Madonna llamó. Ven a Ela ahora. contraté un jet privado, $50,000 para 3 horas de sexo y después, después me iba.
Ella no quería que me quedara, solo quería mi esperma. ¿La amabas?, le preguntaron años después. Denise lloró a los 50 y tantos años llorando por Madona. Sí, la amaba. Era la única mujer que me hacía sentir especial, pero ella no me amaba. me usaba y dejaba que me usara porque algo era mejor que nada. La relación terminó en 1996.
Madona conoció a otra persona. Se acabó. Denise quedó destrozado otra vez. Pensé que Madona era diferente, dijo, pero no. También me abandonó, como todos. 1995, San Antonio no aguantó más, lo cambiaron. Chicago Bulls, Phil Jackson, Michael Jordan, Scotty Pipen, El mejor equipo de la NBA, los campeones reinantes.
Denis Rodman en Chicago dijeron los analistas, esto va a ser un desastre. No lo fue, fue lo contrario. Phil Jackson entendió a Denise de una forma que nadie más lo hizo. Denise no necesita reglas, dijo Phil. Necesita libertad y respeto. Le dio a Denise libertad. Podía llegar tarde, podía irse a Las Vegas, podía teñirse el cabello.
Mientras juegues los partidos y des rebotes, puedes hacer lo que quieras. Y Denise respondió 1995 a 1998. Tres temporadas con Chicago, tres campeonatos. Denise cinco puntos, 15 rebotes por partido. Líder de la liga en rebotes, 3 años consecutivos. Denis Rodman es la pieza que faltaba dijo Michael Jordan.

Sin él no ganamos 72 partidos. Pero Denise seguía siendo Denis. Las fiestas, las mujeres, el alcohol. Denise llegaba a los partidos con resaca, dijo un compañero, oliendo a alcohol, sin dormir y aún así agarraba 20 rebotes. ¿Cómo lo hacía? Porque el basquetbol era lo único que sabía hacer. Era su refugio, su escape, pero también estaba el espectáculo, el circo.
Denise se tenía el cabello cada semana, verde, rojo, arcoiris, plateado. Se hizo 20 tatuajes, cubrió todo su cuerpo, se puso vestidos, salió en público, en vestido, en falda, en tacones. Junio de 1996, Denise Rodman se casó consigo mismo. Sí, consigo mismo. Fue a una librería en Manhattan, Barns and Noble, vestido de novia, blanco, velo, buquet.
Me caso conmigo mismo, anunció. Porque soy la única persona en la que puedo confiar. 5000 personas fueron como si fuera un concierto. Denise firmó autógrafos. en vestido de novia llorando de la risa. ¿Por qué haces esto?, le preguntó un reportero. Porque puedo. Porque es divertido. Porque ustedes van a escribir sobre esto. Y escribieron.
Todo el mundo escribió. Denise Rodman era la historia más grande del deporte. Pero detrás del espectáculo, Denis estaba vacío todavía. La gente piensa que soy feliz, le dijo a un amigo, porque me río, porque hago cosas locas. Pero no eres feliz. No, estoy muerto por dentro y el circo es la única forma de no pensar en eso.
1998, último campeonato con Chicago, sexto anillo. Denise tenía 37 años. Su cuerpo estaba roto. Las rodillas, la espalda. Todo. Ya no puedo más, le dijo a Phil Jackson. ¿Te retiras? No sé, no sé qué hacer sin el basketbol. 1999, Denise firmó con los Ángeles Lakers. Un año. Su último intento fue terrible.

No encajaba. Peleaba con Shaqui O’eil, con Kobe Bryant, con el entrenador. Lo cortaron después de 23 partidos. Denise Rodman está terminado”, dijeron todos y tenían razón. A los 38 años la carrera de Denis Rodman había terminado. Acto 3, la caída y la búsqueda. 2845. 2800 palabras 2000.
Denise retirado, 39 años, sin basketbol, sin propósito. Los primeros se meses fueron el infierno, dijo, porque no sabía qué hacer. Me levantaba y no tenía a dónde ir. Empezó a tomar más, mucho más. Tomaba desde que me levantaba hasta que me dormía para llenar el vacío. 2001, Denise se casó. Carmen Electra, actriz, modelo, playboy, se casaron en Las Vegas.
Borrachos en una capilla de Elvis. El matrimonio duró 6 meses. Carmen era hermosa, dijo Denise. Pero estábamos juntos por las razones equivocadas. Fama, sexo, atención, no amor. No amor. 2003. Denise arrestado. Violencia doméstica contra otra novia. La empujé, admitió Denise. Estaba borracho, estaba enojado.
No soy esa persona, pero esa noche lo fui. 30 días en cárcel, libertad condicional, clases de manejo de ira. La cárcel fue un despertar, dijo, porque vi lo bajo que había caído. 2004, Denise intentó volver al basketbol. Equipos menores, ligas de verano. No funcionó. Su cuerpo ya no respondía. 30 libras de sobrepeso, rodillas destruidas.
Ya no soy Denise Rodman, dijo después de un partido. Soy una sombra de lo que fui. Entre 2000 y 2010, Denise tuvo trabajos extraños. Reality Shows, Celebrity Rehab, Celebrity Aprentis, Celebrity Big Brother. Siempre el payaso, siempre el loco, siempre la atracción del circo. ¿Te molesta que te vean así?, le preguntaron.
Sí, pero necesito el dinero y esto es lo único que sé hacer. Porque Denise estaba en quiebra, completamente quebrado. Había ganado 30 millones de dólares en su carrera. 30 m000ones. En 2012 debía un millón en pensión alimenticia a sus exesposas, a sus hijos. ¿Dónde fue el dinero?, le preguntaron. Fiestas, alcohol, mujeres, gente que me robó, managers que me engañaron, todo.
2011, Dení fue arrestado otra vez, conduciendo borracho en el condado de Orange, California. Era la tercera vez. Tercera vez arrestado por Deui. El juez le dio una opción. 6 meses en cárcel o rehabilitación. Denise eligió rehabilitación. 30 días en una clínica en Pasadena, tratamiento para alcoholismo.
“Fue la primera vez que estuve sobrio en 20 años”, dijo Denise. Y fue aterrador. ¿Por qué aterrador? Porque sin el alcohol tenía que enfrentar todo. El abandono de mi padre, la muerte de Briny, mi soledad, todo. Salió de rehabilitación, estuvo sobrio tres meses y entonces volvió a tomar. No pude, dijo.
El dolor era demasiado y el alcohol era la única forma de escapar. Pero entonces pasó algo, algo completamente inesperado. 2013 Denise recibió una invitación de Corea del Norte. Ven a Pongyang, el líder supremo quiere conocerte. El líder supremo, Kim Jong Un, el dictador. El hombre que mata a su propia gente.
¿Por qué yo? Preguntó Denise. Porque le gustas. Porque eres el único americano que no lo juzga. Esta es la tercera revelación que te prometí. Kim Jong Un. Febrero de 2013. Denise voló a Pionyang, Corea del Norte, el país más cerrado del mundo. Lo recibieron como rey. Alfombra roja, guardias, protocolo, lo llevaron a un palacio.
Ahí estaba Kim Jong Un, 30 años, líder de 25 millones de personas. Denise Rodman,” dijo Kim en inglés. “Mi héroe.” Denise no sabía qué decir. “¿Tu héroe?” “Sí, te veía jugar en los 90. Eras mi jugador favorito, el más loco, el más libre.” Pasaron tres días juntos viendo basketbol, comiendo, bebiendo, hablando.
“Kim es normal”, dijo Denis después. Ríe, hace bromas, es humano, es un dictador, mata gente. No hablamos de eso. Hablamos de basquetbol, de familia, de vida. Denise volvió a Estados Unidos y todo el mundo enloqueció. Denis Rodman es amigo de un dictador. Denise Rodman es un traidor. Denise Rodman debería estar en prisión. Denise no entendía. Solo fui a jugar basketbol.
¿Por qué están enojados? Pero volvió ocho veces entre 2013 y 2019. Cada vez Kim lo recibía como amigo, como hermano. “Kim confía en mí”, dijo Denise, “porque no quiero nada de él. No quiero dinero, no quiero poder, solo quiero un amigo. Y él, él también está solo. Es el hombre más poderoso de su país, pero no puede confiar en nadie.
Todos le tienen miedo. Yo no. 2018, Cumbre de Singapur, Donald Trump y Kim Jong Un. El primer encuentro. Denise estaba ahí en Singapur, no en la reunión, pero cerca. Ayudé”, dijo Denise. Hablé con Kim. Le dije que Trump es buena persona, que puede confiar. ¿Te escuchó? Sí, porque soy la única persona que conoce a los dos, el único puente.
La amistad con Kim le dio a Denise algo que nunca tuvo. Propósito. Finalmente soy útil, dijo. No solo el payaso, no solo el loco. Soy un diplomático, un puente, algo importante. Pero también le dio críticas, muchas críticas. Denise Rodman es un idiota útil, dijeron los políticos. Kim lo usa para propaganda,” dijeron los expertos.
“Denís no entiende lo que está haciendo”, dijeron todos. “Quizás tenían razón. Quizás Denise era usado, pero para Denise no importaba. “Tengo un amigo,” dijo, “el líder de Corea del Norte es mi amigo y eso me hace sentir importante.” 2015, Denise finalmente encontró a su padre. Filander Rodman Jr. 42 años después de que se fuera. 42 años.
Finlander vivía en Filipinas, Ángeles City, una ciudad conocida por el turismo sexual. Tenía 73 años, 29 hijos de 16 mujeres diferentes. Denise voló a Filipinas con un equipo de ESPN filmando un documental. Esta es la cuarta revelación que te prometí. El padre. Denise llegó a un bar.
Ahí trabajaba su padre como gerente. Filander salió viejo, cansado, pequeño. Denise lo miró. No habló, solo lloró. ¿Por qué me dejaste? Finalmente preguntó Fander. No tenía respuesta. No lo sé. Era joven, estúpido. Lo siento, lo siento. Eso es todo. No sé qué más decir. Denise se quedó en Filipinas tres días. Conoció a sus hermanos, 29 hermanos que nunca supo que tenía.
¿Cómo te sientes?, le preguntó el periodista. Vacío, dijo Denise. Pensé que encontrar a mi padre llenaría el vacío, pero no. El vacío sigue ahí. ¿Por qué? Porque quería respuestas. Cuería que me dijera, “Te abandoné por esta razón.” Pero no tiene razón, solo se fue y eso duele más. Finander intentó conectar. “Podemos empezar de nuevo”, dijo.
“Padre e hijo.” Denise lo miró con 4 y tantos años con toda una vida de dolor. “No, no puede ser mi padre ahora, no después de 40 años. Entonces, ¿qué soy? Un extraño, un extraño que comparte mi sangre, nada más. Denise volvió a Estados Unidos, más roto que antes. Pensé que encontrar a mi padre me sanaría, le dijo a un amigo, pero solo abrió heridas que pensé que estaban cerradas y volvió a tomar más que nunca.
La redención imposible. 2019 a 2024. Los últimos años de Dennis Rodman, 63 años. Vive en Florida, solo en un apartamento pequeño. No es rico. Vive de su pensión de la NBA. $3,000 al mes. Suena como mucho, pero después de impuestos, pensión alimenticia, deudas, le quedan 8000. No es lo que la gente piensa, dijo.
No vivo en mansión. No tengo Ferrari, vivo modesto. Su relación con sus hijos es complicada. Tiene tres hijos de diferentes mujeres. Alexis Rodman, tre y tantos años jugó Soccer profesional. Berly habla con Denise de Jot Rodman, 23 años. Juega basketbol, Universidad de Washington State. Sigue los pasos de su padre.
Trinity Rodman, 22 años. Juega soccer profesional. NWSL, una de las mejores jugadoras de Estados Unidos. Trinity es la más exitosa y la que más dolor le causa a Denis. Trinity no habla conmigo”, dijo Denise en una entrevista de 2023 llorando. No me llama, no me responde. ¿Por qué? Porque no estuve ahí cuando era niña, cuando me necesitaba.
Estaba borracho, estaba en Corea del Norte, estaba siendo Denis Rodman, el circo, no Denis Rodman, el padre. En 2023, Trinity dio una entrevista hablando de su padre. “Mi padre eligió la fama sobre nosotros”, dijo, “cada vez, siempre, y eso duele. ¿Lo perdonas?” No sé. Parte de mí quiere perdonarlo, pero otra parte está tan enojada que no puede.
¿Hablas con él? A veces cumpleaños, Navidad, pero no es una relación real, es obligación. Denise vio esa entrevista en su apartamento. Solo me destruyó. Dijo, “porque tiene razón. Fui un padre terrible y ahora estoy pagando el precio. ¿Puedes arreglarlo?” No lo sé, quiero, pero no sé cómo, porque cada vez que trato de acercarme siento que es demasiado tarde.
El alcoholismo continúa, Denise trata, va a a a veces, pero siempre recae. “He estado en rehabilitación cinco veces”, dijo. “Cinco, y siempre vuelvo.” ¿Por qué? Porque el dolor no se va. El abandono de mi padre, la muerte de Brian, la soledad, todo sigue ahí. y el alcohol es lo único que lo calla. 2024, Denise fue hospitalizado dos veces por problemas relacionados con el alcohol, cirrosis temprana, el hígado está empezando a fallar.
Los doctores me dijeron, “Si no paras, mueres en 5 años.” “¿Y vas a parar?” Denise tardó en responder. “No lo sé. Honestamente no lo sé. Su amistad con Kim Jong Gun continúa aunque más callada. Todavía hablamos, dijo Denise por mensajes, a veces llamadas. ¿De qué hablan? ¿De basketbol? ¿De familia? ¿De ser malentendidos? ¿Qui está siendo malentendido? Sí. No es el monstruo que todos piensan.
Es complicado. Como yo. La gente todavía lo critica. Denise Rodman, el traidor. Denise Rodman, el idiota. Me duele, admitió, porque solo quiero ayudar, solo quiero ser un puente. Pero todos piensan que soy estúpido. Eres estúpido. Quizás, probablemente, pero mis intenciones son buenas. El legado de Denis Rodman es complicado, más complicado que cualquier atleta.
En la cancha, uno de los mejores defensores de todos los tiempos. Cinco campeonatos, siete veces líder de rebotes. Hall of Fame. Denise Rodman es el mejor reboteador para su altura en la historia, dijo Shaquille O’el. 2 met3 y agarraba más rebotes que centros de 215. ¿Cómo? porque estudiaba, sabía dónde iba a rebotar el balón antes de que lo tiraran.
Era ciencia, era arte, fuera de la cancha, un desastre, pero un desastre fascinante. Denise Rodman cambió lo que significa ser atleta, dijo Michael Jordan. Antes de Denis, todos eran iguales, misma imagen, mismo comportamiento. Denise dijo, “Fuck that.” Y fue el mismo. Y eso abrió la puerta para que todos fuéramos nosotros mismos.
Pero el precio fue alto, muy alto. “Denís sacrificó su paz mental por ser auténtico”, dijo Phil Jackson. Y no estoy seguro de que valiera la pena. ¿Por qué no? Porque ser auténtico cuando eres tan roto significa mostrar todas tus heridas. Y Denis mostró cada una y el mundo lo juzgó por eso.
Hoy, cuando Denise mira atrás, ¿de qué se arrepiente? De todo y nada, dijo en una entrevista de 2024. Me arrepiento de no ser mejor padre, de no cuidar mi cuerpo, de tomar tanto del circo. No, no, porque el circo me salvó. Si no hubiera sido el loco, el payaso, el raro, me habría matado. El circo fue mi forma de sobrevivir.
¿Eres feliz? Denise lloró a los 63 años todavía llorando por esa pregunta. No, no soy feliz. Nunca he sido feliz. Pero estoy vivo y eso tiene que contar para algo. La verdad sobre Denis Rodman es la más triste de todas, porque Denise no nació loco, no nació el payaso, no nació el gusano, nació un niño, un niño que necesitaba amor, que necesitaba un padre, que necesitaba ser visto.
Y cuando nadie lo vio, se convirtió en algo imposible de ignorar. Pelo de colores, tatuajes, piercings, vestidos, el circo completo. Si no podía ser amado, dijo Denise, al menos sería recordado. Y será recordado para siempre, no como el mejor jugador, no como el más talentoso, sino como el más humano, el más roto, el más real.
Denis Rodman es lo que pasa cuando un niño abandonado se convierte en adulto sin sanar. dijo un psicólogo deportivo. Es el ejemplo perfecto de cómo el trauma de la infancia te persigue toda la vida. Pudo haber sanado, sí, con ayuda, con terapia real, con estructura. Pero el sistema no protege a los atletas de sí mismos, los usa y cuando ya no sirven, los desecha.
Denise Rodman fue usado por equipos, por Madona, por la prensa, por Corea del Norte. por todos. Y él dejó que lo usaran porque algo era mejor que nada, atención era mejor que invisibilidad. “Prefiero que me odien a que me ignoren,” dijo Denise. “Porque ser ignorado fue lo que casi me mata”. Si la historia de Denis Rodman te enseñó algo que no sabías, si ahora entiendes que el payaso estaba llorando por dentro, si ahora ves al niño abandonado detrás de los tatuajes, entonces haz algo por mí. Dale like a
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El hombre que todavía está buscando el amor que nunca tuvo.
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