Posted in

HUMBERTO ZURITA: La VERDAD tras el oscuro ENCIERRO de Christian Bach… Por Esto MINTIÓ por Años

HUMBERTO ZURITA: La VERDAD tras el oscuro ENCIERRO de Christian Bach… Por Esto MINTIÓ por Años

Los Ángeles, California, 26 de febrero de 2019. Christian Batch murió en una residencia de Los Ángeles a los 59 años. Pero México no lo supo esa noche. Tampoco al día siguiente, tampoco el otro. El país entero tuvo que esperar 72 horas para recibir un comunicado breve, frío, casi quirúrgico, anunciando que la actriz había fallecido días antes por un paro respiratorio.

 72 horas en que una de las mujeres más elegantes, más admiradas y más presentes en la memoria colectiva de la televisión latinoamericana permaneció muerta detrás de una puerta que nadie con autoridad suficiente había abierto todavía. 72 horas en que el mundo seguía girando como si nada hubiera ocurrido. Mientras el hombre, que había controlado cada fragmento de información sobre ella durante 5 años, decidía exactamente cuándo, cómo y en qué términos el país iba a enterarse de que Christian Bach ya no estaba. Ese silencio de 72 horas no

fue un accidente. No fue el error de una familia desbordada por el dolor. Fue la última operación de un sistema que llevaba 5 años funcionando con una sola regla, que la narrativa sobre Christian Bach la administraba Humberto Zurita y nadie más, que la información sobre su estado de salud, sobre su enfermedad, sobre su deterioro, sobre su vida y, finalmente, sobre su muerte salía cuando él consideraba que era el momento correcto de que saliera y en la forma que él consideraba que debía salir.

 Hoy vas a conocer cuatro cosas sobre esta historia. que nadie contó completas en ninguno de los homenajes que México le hizo a Christian Batch. [música] ¿Cómo se construyó el cuento de hadas de Humberto Zurita y Christian Batch en 1986? ¿Y qué había detrás de esa imagen de pareja perfecta que nadie se atrevía a cuestionar mientras los focos seguían encendidos? ¿Qué ocurrió realmente entre 2014 y 2019 cuando Christian Bach desapareció del mundo? ¿Y por qué una mujer tan orgullosa y tan poderosa aceptó ese [música] borrado sin

pronunciar una sola palabra pública? Cómo el duelo de Humberto dejó de ser solo dolor y se convirtió en una posición de poder desde la cual controló durante años lo que el público pensaba de él y por qué la llegada de Estefanía Salas destruyó definitivamente el mito del viudo inconsolable y reveló algo que muchos habían sentido pero no podido nombrar completamente.

 Te voy a avisar cuando lleguemos a cada una. Si te vas antes del final, te pierdes la cuarta. Y la cuarta es la que responde la pregunta más oscura que esta historia plantea. Si el amor que Humberto Zurita le juró a Christian Bach fue refugio o si en algún momento se convirtió en una jaula que ella no pudo abrir desde adentro, escríbeme en los comentarios ahora mismo.

 ¿Conociste a Christian Bach? Por los ricos también lloran. Por bodas de odio, por de pura sangre. ¿En qué telenovela la viste por primera vez? solo el título, porque esta historia es también la historia de lo que ocurre detrás de las imágenes perfectas que el espectáculo construye y que nadie cuestiona mientras producen lo que el sistema necesita que produzcan.

 Y si crees que las mujeres que desaparecieron detrás de puertas cerradas merecen que alguien cuente lo que realmente ocurrió, suscríbete ahora porque aquí esas puertas se abren. Buenos Aires, Argentina. 9 de mayo de 1959. Christian B nació en Buenos Aires con el nombre de Graciela Icorbe. Estudió derecho con la disciplina de alguien que entiende desde temprano que la inteligencia necesita estructura para producir algo que dure.

 tenía algo que el sistema de la televisión latinoamericana de finales de los años 70 no fabricaba con facilidad porque no podía fabricarse una presencia, no la presencia decorativa que el melodrama mexicano producía en cantidades industriales con los instrumentos disponibles de una época que tenía la capacidad de convertir a cualquier cara bonita en una cara conocida, una presencia con temperatura propia, con esa manera específica de ocupar un espacio que produce en quien la observa la sensación de que algo importante está

a punto de ocurrir, [música] aunque todavía no haya ocurrido nada. Cuando llegó a México a finales de los años 70, llegó como actriz extranjera en un sistema que [música] tenía sus propias reglas no escritas sobre quién podía quedarse y quién era eventualmente reemplazado por alguien que encajara mejor en lo que ese sistema necesitaba.

Pero Christian Bach no fue reemplazada, fue adoptada. Los ricos también lloran. Colorina, bodas de odio, de pura sangre, título tras título, personaje tras personaje. Fue ocupando un lugar que muy pocas actrices lograban conservar durante una sola década y que ella conservó durante más de tres sin que su presencia nunca pareciera obsoleta ni fácilmente reemplazable.

 tenía ese rostro sereno con la frialdad específica de los rostros, que no necesitan ningún gesto adicional para comunicar que hay algo detrás de ellos que el gesto no va a mostrar completamente. Esos ojos que decían una cosa y sugerían otra, esa manera de pronunciar una frase como si detrás hubiera una amenaza, una herida o un secreto que la frase misma no estaba entregando, pero que el público podía sentir con suficiente claridad para no poder ignorarlo.

 era el tipo de actriz que el melodrama necesitaba para ser algo más que melodrama, el tipo que convierte un género en arte cuando tiene el material humano correcto para habitarlo. Y entonces [música] apareció Humberto Zurita. México, 3 de febrero de 1986. La boda no fue una ceremonia discreta. No fue el acto privado de dos personas que quieren comenzar una vida juntas lejos de las cámaras, que las habían definido públicamente hasta ese momento.

Fue un evento, un acontecimiento. Polanco se convirtió en un hervidero. La prensa se amontonó con la urgencia de quien sabe que lo que está a punto de ocurrir es exactamente el tipo de contenido que el sistema del espectáculo mexicano consume con más apetito que ningún otro. Y Televisa entendió desde el primer momento que frente a sus ojos no tenía una pareja, tenía un emblema, una imagen que podía funcionar durante décadas, como la representación de lo que el amor exitoso podía ser cuando ocurría entre personas talentosas,

bellas y suficientemente inteligentes para mantener ambas carreras funcionando sin que una aplastara a la otra. Se hablaba de ellos como si fueran una respuesta luminosa en medio de una industria llena de rupturas, de escándalos, de traiciones que la prensa del espectáculo consumía con el mismo apetito con que la prensa del espectáculo consume cualquier cosa que confirme su visión de que el mundo del entretenimiento es esencialmente frágil e inestable.

 Eran bellos, exitosos, rentables como pareja en todos los espacios donde esa rentabilidad podía medirse, eran en apariencia invencibles. Guarda esa palabra, invencibles, porque más adelante vas a entender que muchas de las jaulas más duras no se construyen con odio, ni con violencia, ni con ninguno de los instrumentos que habitualmente se asocian con el encierro.

 Se construyen con admiración, se construyen con la presión específica de las imágenes que deben mantenerse, perfectas, porque el [música] sistema que las produce las necesita perfectas para seguir funcionando de la manera en que funciona. Desde afuera, todo parecía crecer con la solidez de las cosas que tienen suficiente estructura para resistir el tiempo.

Read More