Posted in

CANELO ÁLVAREZ : EL CHAPO GUZMÁN LO BUSCA POR CULPA DE ESTA CHICA

No es un cinturón, no es un trofeo, es el nombre de una niña mía. Ener, ese nombre tiene un secreto dentro. Y cuando lo descubras al final de este video, vas a entender por qué esta historia es mucho más complicada de lo que los medios contaron. Pero primero hay que conocer a la gringuita, porque sin [música] entender quién es, nada de lo que viene después tiene sentido.

Esta es la primera cosa que te prometí al inicio. Valeria Rubí Quiroz, nadie sabe exactamente de dónde es. Se dice que de algún estado del norte de México, una familia normal, una chica que [música] por su aspecto físico, piel clara, ojos claros, se destacaba en cualquier lugar donde estuviera. Eso le valió el apodo.

La gringuita, en 2009 tenía 15 años. 15 años. Y según [música] las versiones que circularon en los medios, en una fiesta en Sinaloa, conoció a un hombre que se presentó simplemente como Joaquín, un señor mayor, con dinero [música] evidente, con presencia, con el tipo de autoridad que se siente en una habitación antes de que el hombre hable.

Según relatos de familiares suyos citados [música] por el programa El gordo y la flaca de Univisión, Valeria no sabía quién era. No sabía que ese hombre llamado Joaquín era Joaquín Guzmán. Lo era, el Chapo, el fundador del cártel de Sinaloa, el narcotraficante más buscado del mundo en ese momento, el hombre con recompensas en su cabeza de dos países simultáneamente.

Según las versiones reportadas, la conoció en una fiesta. Empezaron a hablar y él la fue convenciendo poco a poco. Según esas mismas versiones, ella se enamoró y el Chapo, por su parte, quedó tan encantado con esa muchacha de ojos claros que la apodó de cariño de dos maneras distintas, la gringuita y también la mosura.

y según los reportes, la llevó a vivir con él a la sierra de Sinaloa, ese territorio que el cártel controlaba, donde el estado mexicano no entraba, donde las reglas las ponía el Chapo. Hay que imaginar lo que eso significa. Una muchacha de 15, 16 años en la sierra de Sinaloa, sin familia cerca, sin manera de salir si quería. En el territorio de un hombre al que el ejército mexicano, la DA y el FBI llevaban años intentando atrapar sin éxito. Dos años. Dos años en ese mundo.

Viendo cosas que una adolescente de cualquier ciudad nunca debería ver, entendiendo gradualmente quién era ese hombre al que supuestamente quería. Y según algunas versiones, cuando lo entendió del todo, no se fue porque no podía irse, porque en ese mundo nadie se va simplemente porque quiere. Eso es lo que hace esta historia diferente a cualquier romance de famosos.

No es una historia de amor complicado. Es una historia sobre lo que le pasa a una niña cuando entra en un mundo del que no conoce las reglas y donde las reglas las pone alguien que tiene el poder de cambiarlas cuando quiere. Según los reportes, la relación terminó en 2011 por decisión del propio Chapo y la manera en que terminó dice todo sobre quién era ese hombre. Guzmán Loa.

Llevó personalmente a Valeria de regreso a casa de sus padres. Le dijo algo a la familia que los medios reportaron con detalle, que no la dejaran regresar a Culiacán, que si regresaba se la quedaría para siempre. No fue una amenaza ordinaria, fue la advertencia de un hombre que sabe que lo que él quiere lo consigue.

Y la familia lo entendió. Valeria desapareció del ojo público. Nadie la vio, nadie habló de ella. Hasta que en 2017 alguien filtró las fotos, las fotos de una muchacha joven junto a un hombre que México reconocía perfectamente, el Chapo Guzmán. Y el nombre de Valeria Rubí Quiroz se convirtió de repente en el nombre más buscado en los motores de búsqueda de México.

Pero para ese momento, según los medios, Valeria ya no estaba en la sierra de Sinaloa. Según los reportes, Valeria ya había estado en la vida de Canelo Álvarez y ya había una niña. Esta es la segunda cosa que te prometí al inicio y esta es la que más dice cuando te detienes a mirar las fechas. 2011. El Chapo supuestamente termina con la gringuita, la lleva con sus padres, les dice que no la dejen regresar a Culiacán.

Ese mismo año, Canelo Álvarez gana su primer campeonato mundial. 2012. Canelo es novio oficial de Marisol González, la conductora de Televisa Deportes, la ganadora de Nuestra Belleza México 2002, una de las mujeres más conocidas de la televisión mexicana, una relación pública, fotografías juntos, entrevistas, portadas de revistas.

Canelo hasta le pone un anillo, un compromiso formal, una promesa pública de matrimonio. México los veía como la pareja perfecta, el campeón y la presentadora, el boxeador y la exreina de belleza. Marisol aparecía en todas sus peleas, en el ringside con la camiseta con la bandera mexicana.

Era la imagen que los patrocinadores querían. El joven campeón con su prometida guapa. Ambos de Guadalajara, ambos exitosos. La fotografía perfecta del México que triunfa. Marisol González no era solo la novia, era parte de la marca Canelo y la marca necesitaba esa imagen limpia porque para ese momento Canelo ya tenía contratos con empresas internacionales que examinaban su imagen con lupa.

Un escándalo personal no era solo un problema privado, era un problema de negocios. Cuando Marisol habló años después sobre por qué no se casaron, dijo cosas que suenan a incomodidad contenida. Duramos más o menos bien un año y luego entre cortar y regresar. Él me dio el anillo. Me daba miedo porque él estaba creciendo.

Estaba creciendo. Esa frase, crecer en el vocabulario de la fama a veces significa exactamente lo que parece y a veces significa otra cosa. Y según múltiples medios, al mismo tiempo que Marisol González era la cara oficial de la vida amorosa de Canelo, Valeria Quiroz existía en otro espacio. En secreto, sin fotos, sin portadas, sin Ringside.

El timing exacto varía según la fuente. Algunos medios hablan de 2012, otros de 2013, otros de 2014, pero todos coinciden en una cosa, que mientras Marisol aparecía en público, Valeria Quiroz estaba en otra parte y que de esa parte, según los reportes de esa época, nació una niña. Ese es el problema que nadie quería nombrar directamente.

No era solo una infidelidad. Si los reportes eran ciertos, era una historia mucho más complicada, porque la mujer con quien supuestamente Canelo tenía esa historia en secreto, [música] venía de un lugar del que nadie en su equipo habría querido que se supiera, de la sierra de Sinaloa, del Chapo Guzmán, de un mundo que estaba en las antípodas de Under Armor, de Televisa y de la imagen del campeón de México.

Read More