En ese momento, [música] Lionel Messi tenía 18 años. y ya era considerado el mejor jugador joven del planeta. [música] Y los medios mexicanos comparaban a Giovanni Dos Santos con él con 16 [música] años. Eso no es un cumplido, es una condena. El debut en el Barcelona. En el verano de 2006, Frank Ricard, [música] el técnico holandés del Barcelona, campeón de Europa, no decidió que Giovanni Dos Santos [música] merecía debutar con el primer equipo.
17 años, el mismo club donde jugaban Ronaldinho, Deco, Xavi, Iniesta [música] y un Messi que empezaba a ser imparable. Giovanni tuvo minutos, pocos pero reales, apariciones en partidos de liga en copa. El chico de México, que había llegado a la maia 5 años antes, ahora vestía la [música] misma camiseta que los mejores del mundo.
Y aquí es donde la historia debería empezar a subir en línea [música] recta, pero no subió. ¿Recuerdas la fiesta de Navidad que te mencioné? la que salió en los periódicos de Londres con fotografías. Estamos llegando [música] a ella, pero primero tienes que entender el movimiento que Giovanni hizo [música] cuando salió del Barcelona, porque ese movimiento lo dice todo sobre él.
Giovanni Dos Santos tenía 19 años, había debutado en el mejor equipo del mundo y el fútbol europeo lo estaba mirando, [música] lo que hizo a continuación generó millones de euros en transferencias y el inicio del fin de una carrera que pudo ser [música] histórica, La gloria y las primeras grietas La fiesta de Navidad.
[música] Esta es la primera revelación que te prometí al principio. La fiesta [música] de Navidad, las fotografías, lo que cambió todo en Europa. En 2008, Giovanni [música] Dos Santos ya no estaba en el Barcelona. Había salido en el verano de ese año hacia el Tottenham Hotspur de la Premier League inglesa. 6 millones de euros más 5 millones adicionales en variables.
Una transferencia grande para un jugador de 19 años. El Tottenham pagó ese dinero porque creyó que compraba al sucesor de Ronaldinho. El técnico que lo pidió era Juan de Ramos. era un español que conocía el fútbol latinoamericano y que pensaba que Giovanni [música] podía ser la pieza diferente que necesitaban los Sports.
El problema fue que Juan de Ramos duró poco. La directiva [música] del Tottenham lo despidió a los pocos meses y contrató a Harry Rednab, un técnico inglés de la vieja escuela. del tipo que valora el sacrificio, la disciplina y el trabajo físico por encima de cualquier otra cosa. Y Rednap miró a Giovanni dos Santos y no vio lo que Juan de Ramos había visto.
Lo que vino después de eso fue creciendo despacio, como crecen las cosas que son verdad. Diciembre de 2008, la fiesta de Navidad del Tottenham. Es una tradición inglesa. Los equipos de fútbol hacen una cena de fin de año. Los jugadores se reúnen, celebran, se relajan. ¿Es privada? ¿Es interna? ¿Es de los equipos? ¿O debería hacerlo? Porque en esa fiesta de Navidad del Tottenham, alguien tomó fotografías [música] y esas fotografías llegaron a la prensa británica y los periódicos de Londres publicaron imágenes de Giovanni
y Dos Santos en aparente estado de ebriedad en una reunión que se suponía era privada. No fue una historia pequeña. En Inglaterra esas cosas se cubren con detalle, con nombres, con fotos, con análisis de lo que eso dice sobre el carácter profesional de un jugador. El nombre de Giovanni dos Santos en los periódicos ingleses ya no era el del talento mexicano que podía cambiar al Tottenham.
Es era el del jugador que llegaba a entrenar con Resaca. Y fue el propio Harry Rednab, quien años después, sin filtro, lo confirmó públicamente. Giovanni se presentó un lunes tarde al entrenamiento y con resaca. Seguramente se la había pasado en Barcelona, dijo Rednab. Y entonces agregó la frase, la frase que te prometí desde el principio, la que lo resume todo.
Si pudiera pasar un balón como pasa a una discoteca, habría sido un buen jugador. Una frase de un técnico inglés sobre el hombre que los medios mexicanos habían comparado con Messi y con Ronaldinho. Si pudiera pasar un balón como pasa a una discoteca. No hace falta agregar mucho a eso. La selección y los momentos de gloria. Pero la historia de Giovanni no es solo oscuridad y hay que ser justo con eso, porque en la selección mexicana, Giovanni Dos Santos tuvo momentos que cualquier jugador hubiera firmado.
Tres copas oro ganadas con el tricolor. Tres. Un récord que pocos mexicanos tienen. Tres mundiales jugados. Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018. La medalla de oro olímpica en Londres 2012 en un equipo que fue recordado como uno de los mejores en la historia de la selección juvenil. Y hay un gol, un solo gol que merece su propio momento.
Copa América, Centenario, 2016. México contra Jamaica. Giovanni recibe un balón fuera del área, triblea a dos rivales y dispara con una precisión que no tiene explicación lógica. El balón entra en el ángulo, el portero ni lo intenta. Fue el mejor gol de la jornada, fue uno de los mejores goles del torneo.
Fue la versión de Giovanni que México [música] siempre esperó y que solo apareció en destellos. [música] Eso es lo más doloroso de su historia. No que no tuviera talento, sino que cuando el talento aparecía, nos era tan evidente que hacía más difícil entender por qué no aparecía siempre. Conoces a alguien que tiene momentos de ser el mejor en lo que hace, pero no puede sostenerlo.
Que cuando está bien es extraordinario, pero que cuando no está bien desaparece del todo. Ese era Giovanni [música] Dos Santos. Y en el fútbol profesional eso no alcanza. El peregrinaje europeo entre el Barcelona y el Villarreal. Giovanni Dos Santos [música] pasó por más clubes de los que nadie debería pasar en la primera mitad de su carrera.
Tottenham, Ipswich Town en préstamo, Galatasaray en Turquía, Racin de Santander en España, Mallorca. Cinco clubes en 4 años, cinco uniformes distintos, cinco grupos de compañeros nuevos que aprender a conocer, cinco cuerpos técnicos distintos [música] con ideas distintas sobre cómo debía jugar. La verdad es que en el fútbol, cuando un jugador joven pasa por tantos clubes tan rápido, generalmente hay dos explicaciones.
La primera es que el mercado lo mueve porque todos lo [música] quieren. La segunda es que los clubes lo mueven porque no termina de convencer a ninguno. Con Giovanni, la respuesta honesta mezcla las dos cosas. tenía un talento real que seguía haciendo que los clubes lo quisieran probar y tenía algo en su comportamiento fuera de la cancha que hacía que los clubes terminaran decidiéndose por otra opción.
No hubo un escándalo enorme, no hubo un solo momento que todo el mundo recuerde como el punto de quiebre. fue una acumulación, un patrón, una reputación que se construye despacio y que es muy difícil de deshacer. Todo lo que estás viendo ahora es el contexto de esa decisión. Para entenderla, necesitas ver primero qué le pasó cuando por fin encontró su lugar en Europa, de Villarreal, la mejor versión.

Esta es la segunda revelación que te prometí al principio, la decisión de los 26 años, el momento donde todo pudo cambiar. Entre 2013 y 2015, Giovanni dos Santos encontró en el Villarreal de España [música] lo que nunca había encontrado en Europa. Esta habilidad, un técnico que creía en él, Marcelino [música] García Toral, primero, después Víctor Muñoz.
Budos técnicos que diseñaron sistemas donde Giovanni pudiera ser libre de moverse, de crear, de ser la pieza que desequilibraba el partido. Y Giovanni respondió, dos temporadas [música] completas, titularidad, goles importantes, asistencias, partidos donde era evidente que cuando este hombre quería jugar fútbol de verdad, pocas personas en el planeta podían detenerlo.
Los números no eran los de Messi ni los de Ronaldinho, pero eran los de un jugador serio en uno de los mejores campeonatos del mundo. que por primera vez en años no estaba buscando su lugar, sino ocupándolo. Tenía 25 [música] 26 años, la mejor edad de un futbolista, el momento donde la mayoría de los grandes consolidan todo lo que construyeron [música] antes.
Y entonces llegó la oferta del L Galaxy de la MLS. 15 millones de dólares anuales. Jugador franquicia, Los Ángeles, el sol. La fama de un mercado distinto. Giovanni tenía 26 años. Estaba en su mejor momento en Europa y eligió irse a la MLS. [música] Hay que ser honestos sobre lo que significa esa decisión. Rednap había dicho, “Si pudiera pasar un balón como pasa a una discoteca.
” Y Giovanni [música] eligió ir a la ciudad con más discotecas del continente americano. No lo digo como acusación. Lo digo como descripción. El talento más prometedor del fútbol mexicano en una generación acababa de elegir Los Ángeles sobre Europa. Lo que vino después no sorprendió a los que lo conocían y destrozó a los que todavía creían en él.
Él la caída a Los Ángeles, el paraíso que lo consumió Los Ángeles, [música] California. 2015. En la Galaxy era en ese momento uno de los clubes más mediáticos del mundo del fútbol americano, no por sus títulos, sino por los nombres que había reunido. David Beckham había pasado por ahí. Steven Gerrard llegó el mismo año que Giovanni.
Zlatan Ibrahimovic llegaría [música] poco después. Los Giovanni Dos Santos llegó como uno de los jugadores mejor pagados de [música] la historia de la MLS hasta ese momento. Jugador franquicia, portada de revistas, entrevistas en inglés que el mexicano daba con esa soltura [música] de quien creció entre culturas y al principio funcionó.
En su primera temporada con el Galaxy, Giovanni [música] tuvo números decentes. Goles, presencia, [música] la sensación de que el talento seguía ahí, que el cambio de liga no lo había apagado. Es que quizás Los Ángeles podía ser el lugar donde Giovanni y Dos Santos encontraba lo que nunca encontró en Europa.
Pero Los Ángeles no es Villarreal. En Villarreal el sistema lo contenía. Los horarios de entrenamiento lo estructuraban. El ritmo de la Liga española exigía un nivel de concentración que dejaba poco [música] espacio para otras cosas. En Los Ángeles el espacio sobraba, la ciudad más [música] brillante de América.
La ciudad donde la fama se mezcla con el entretenimiento, donde los futbolistas [música] europeos van a retirarse con dignidad y donde las noches no tienen el mismo costo que [música] en Madrid o en Manchester, porque nadie está tomando nota de la misma manera. ¿Qué pasa cuando un hombre que ya tenía [música] problemas con la disciplina se muda a la ciudad diseñada para que esa disciplina se pierda? La respuesta no es un misterio, pero el ritmo en que pasó sí que sorprendió a los que todavía esperaban la versión buena de Giovanni.
El rendimiento bajó primero de manera gradual, después de manera evidente. Los partidos donde era el mejor en la cancha se espaciaron. Los partidos donde era invisible se hicieron más frecuentes. [música] El peso corporal fluctuaba de manera visible. Los compañeros [música] que hablaron después del tema lo describieron con cuidado, con respeto, pero con claridad.
En 2018, el Galaxy decidió no renovar su contrato. No hubo [música] anuncio grande, no hubo despedida emotiva, no renovaron y ya. No, el jugador que había llegado 4 años antes como la estrella mexicana que iba a cambiar la franquicia, se fue como se van los que no funcionaron del todo, sin ruido, solo para que lo pongas en contexto.
En 4 años con el Galaxy, Giovanni Dos Santos marcó 32 goles. 32 en cuatro temporadas, menos de lo que Cabiño marcaba en una sola temporada [música] con Pumas. Y el Galaxy pagó 15 millones de dólares al año por eso, el regreso a México y el padre. Esta es la tercera revelación [música] que te prometí al principio, lo que su padre le pidió antes de morir y el sueño que Ciciño no vio cumplido.
En el verano de 2019, Giovanni [música] dos Santos llegó al club América, el club de su padre, el club donde Ciciño había sido figura, donde había sido campeón, [música] donde había construido su nombre en el fútbol mexicano. club donde Giovanni y Jonathan habían crecido viendo los partidos desde pequeños. “Somos americanistas desde chicos”, [música] dijo Giovanni cuando firmó.
Y no lo dijo para la prensa, lo dijo con la voz de quien dice algo que es verdad desde siempre. Cicño estaba vivo cuando Giovanni llegó al América. Estaba enfermo. El COVID-19 ya lo había golpeado con fuerza, pero estaba vivo. Y la imagen de su hijo [música] con la camiseta azul crema fue algo que pudo ver.
Y lo [música] que Ciciño no pudo ver fue a su hijo brillar en ese club. Porque la verdad es que el paso de [música] Giovanni por el América fue una decepción, no por falta de talento, no porque el jugador hubiera desaparecido del todo, sino porque la diferencia entre lo que prometía y lo que entregaba [música] seguía siendo la misma historia de siempre.
En dos temporadas con el América, Giovanni [música] dos Santos jugó 42 partidos. 42 [música] partidos en dos años. Marcó cuatro goles, dio dos asistencias, cuatro goles en el club de su padre, en el club donde había soñado jugar de niño. El técnico Miguel Herrera no lo usaba de titular.
El sustituto de Herrera tampoco. Los aficionados del América, que son de los más exigentes de México, empezaron a reclamar. La inversión no se veía en la cancha. Y [música] entonces, el 29 de julio de 2021 murió Ciciño, [música] 59 años, COVID-19. [música] Demasiado joven. El sueño de Cicño era ver a sus hijos triunfar en el América.
Jonathan lo cumplió. Años después de la muerte del padre, Jonathan dos Santos fue campeón con el América y Giovanni celebró ese título con su hermano en el estadio Azteca, el mismo estadio donde en 1984 su padre había levantado un trofeo con el mismo club. Pero Giovanni no pudo dárselo en vida a su padre.
Su versión del sueño llegó demasiado tarde a través del hermano menor. Eso es algo que no se puede devolver. Si pudiera pasar un balón como pasa una discoteca. Rednav lo dijo en 2008 cuando Giovanni tenía 19 años. En el América, 11 años después, la frase seguía siendo igual de verdadera y ya no había tiempo de cambiarla. En julio de 2021, el mismo mes que murió su padre, el América decidió no renovarle el contrato a Giovanni Dos Santos.
Lo que vino después fue el silencio más ruidoso de su carrera, el retiro que nadie anunció el 10 de abril de 2021. Giovanni Dos Santos juega su último partido profesional. América contra Tigres. Jornada 14 del Clausura. Entra de cambio, juega unos minutos, sale. Nadie sabe en ese momento qué es el último partido, ni siquiera probablemente él.
En julio de ese año, el América le comunica que no renuevan su contrato. El mismo mes que muere Ciciño. Después de eso, el silencio. No hay comunicado oficial de retiro. No hay conferencia de prensa, no hay despedida con aplausos en un estadio. Simplemente Giovanni Dos Santos deja de jugar y el mundo del fútbol espera a ver si vuelve.
Los clubes llaman, o al menos eso dice la versión pública. Se habla de equipos de la MLS, de clubes de segunda división en España, de opciones en el Medio Oriente, de Mazatlán en la Liga MX. Nada se concreta. [música] ¿Por qué? Hay dos respuestas posibles y probablemente las dos son verdad al mismo tiempo. La primera, Giovanni quería seguir jugando a un nivel que su cuerpo y su mercado ya no le podían dar.
Sus salarios siempre habían sido altos. Los clubes que podían pagarlo no lo querían. Los que lo querían no podían pagarlo. La segunda. Giovanni ya no tenía la misma motivación de siempre. La muerte del padre, el retiro del América, los años de expectativas no cumplidas. A veces un hombre simplemente ya no tiene más para dar. En lugar de una conferencia de prensa de retiro, Giovanni Dos Santos fue visto entrenando solo, no en un club, no en unas instalaciones profesionales, en los viveros de Coyoacán, un parque público de la Ciudad de
México, el hombre comparado con Messi entrenando en un parque. Y después de eso llegó algo que nadie esperaba. Giovanni Dos Santos empezó a aparecer. en noticias políticas, primero mandando saludos públicos a funcionarios del [música] gobierno, después grabando un video de apoyo a Claudia Shaba antes de las elecciones.
Después siendo vinculado a negocios con Pemex, la empresa petrolera del Estado mexicano, de la misma persona que había sido comparada con los mejores jugadores del mundo, ahora aparecía en notas sobre política y negocios petroleros. El fútbol no era ya el centro de su historia. Para entender qué pasó realmente con Giovanni, [música] dos santos hay que hacer una pregunta que incomoda, pero que es necesaria.
¿Fue víctima de sus circunstancias o fue el arquitecto de su propio fracaso? Eso es lo que vamos a ver ahora. El desenlace El contraste devastador 2005. Perú, el estadio lleno de mexicanos de verde. Giovanni Dos Santos levantando la Copa del Mundo sub. La mayor promesa del fútbol mexicano desde Hugo Sánchez, el sucesor de Ronaldinho, el nuevo Messi, todo en uno.
2023, Ciudad de México, los Viveros de Coyoacán, de un hombre de 34 años [música] entrenando solo en un parque público, sin club, sin contrato, sin anuncio oficial de retiro, porque ni siquiera hubo ese cierre. Mientras su hermano menor, Jonathan ganaba el campeonato con el América y sus excompañeros de aquella selección sub-17, terminaban sus carreras con dignidad.

18 años entre esas dos imágenes. 18 años. Microgancho 1046, pregunta retórica. Carlos Vela se retiró en la MLS con una carrera sólida y respetada. Lu Héctor Moreno jugó en Europa durante años y tuvo una carrera de dos décadas, todos de la misma generación, todos del mismo torneo sub17. Que tuvo Giovanni, que no tuvieron ellos, el mayor talento de todos.
¿Que les faltó a ellos que sí tenía Giovanni? Nada, absolutamente [música] nada. La verdad sobre el fracaso. Esta es la cuarta revelación que te prometí al principio. La verdad real sobre por qué Giovanni y dos santos no cumplió la promesa. Y la verdad es que no hay una sola razón, no hay un villano, no hay una traición, [música] no hay una lesión devastadora que lo sacara de su mejor momento.
Hay algo más difícil de contar, porque no da un personaje claro al que culpar. Hay un patrón. Giovanni Dos Santos tuvo en toda su carrera un problema que se repitió en [música] cada club, en cada etapa, en cada país donde jugó. El problema no era el talento. El talento siempre estuvo ahí, incluso cuando todo lo demás fallaba.
El problema era lo que hacía con el espacio que el talento no llenaba. Cuando un jugador es extraordinario, [música] los clubes le dan espacio, le perdonan cosas que no le perdonarían a otro, le dan más tiempo, más oportunidades, más beneficio de la duda. Ese espacio, en el caso de Giovanni, no se llenó con trabajo extra ni con dedicación adicional.
Harry Rednab lo dijo con una frase, más varios técnicos lo insinuaron con declaraciones más diplomáticas. Los propios clubes lo dijeron con sus decisiones. El Tottenham lo vendió barato, el Galaxy no renovó, el América lo dejó ir. La vida nocturna no destruye a todos los futbolistas. Hay jugadores que van a fiestas y [música] siguen siendo los mejores.
La diferencia entre ellos y Giovanni no era la fiesta. Era que los mejores cuando llegaban al entrenamiento al día siguiente lo daban todo de todas formas. Y Giovanni cuando llegaba al entrenamiento al día siguiente no siempre podía hacer eso. No aquí el contraste que más duele. Lionel Messi, al que compararon con Giovanni cuando tenían la misma edad, tiene hoy 19 balones de oro en perspectiva [música] de carrera.
Giovanni dos Santos tiene cuatro goles en dos temporadas con el América [música] y videos de apoyo a candidatos presidenciales. Los dos nacieron en el mismo año. Los dos eran talentosos [música] cuando tenían 16 años. La diferencia no fue el talento. [música] Su fue todo lo Giovanni Dos Santos tiene 36 años en 2025.
vive entre México y España atendiendo negocios familiares. Se habló de una asociación comercial con Pemex, [música] aunque los detalles exactos de ese vínculo nunca quedaron completamente claros en los medios. Participa en competencias de fútbol de streamers, [música] donde sus hermanos administran un equipo llamado Cisa FC en honor a su padre.
En diciembre de 2023 estuvo [música] en el estadio Azteca para celebrar el campeonato que Jonathan ganó con el América. El mismo estadio donde Cisño había ganado en [música] 1984. Tres generaciones de la misma familia en el mismo lugar. Giovanni no anunció su retiro de manera oficial, pero tr años sin jugar un partido [música] profesional son una respuesta suficientemente clara.
Es el mejor talento de su [música] generación en el fútbol mexicano terminó su carrera sin que nadie pudiera decir con exactitud cuándo fue el último partido que importó. En el fútbol hay dos tragedias distintas. La primera es la del jugador que no tiene talento y trabaja toda su vida para llegar a algún lado. Esa tragedia tiene dignidad, tiene respeto.
El mundo del deporte admira a quien lo [música] intenta aunque no llegue. La segunda es la del jugador que tiene todo el talento del mundo [música] y elige no usarlo del todo. Esa tragedia es más difícil de ver [música] porque no genera lástima, genera frustración. No genera solidaridad, genera la pregunta que nunca [música] se va. ¿Qué hubiera pasado si Giovanni dos Santos es la segunda tragedia? Y la pregunta no es que le faltó, la pregunta es que eligió.
Si pudiera pasar un balón como pasa a una discoteca, [música] no habría sido un buen jugador. Harry Rednap lo dijo cuando Giovanni tenía 19 años. Lo dijo con crueldad de técnico [música] inglés que no tiene tiempo para diplomacia, pero lo dijo en 2008 y la carrera de Giovanni duró 13 años más después de esa frase, 13 años.
Y en esos 13 años la frase siguió siendo verdad, no porque Giovanni fuera malo, sino porque nunca decidió de verdad que no lo [música] fuera. Al final Rednap tenía razón y eso es lo más triste de esta [música] historia. Giovanni Dos Santos demostró que el talento no es suficiente si no decides qué hacer con él.
Que las comparaciones con los mejores [música] del mundo no te hacen mejor. que en el fútbol como en la vida, lo que eliges cada día importa más que lo que la naturaleza te dio. Si esta historia te movió algo, si ahora entiendes diferente esa generación dorada que México tuvo y no supo [música] aprovechar del todo, ayúdame a que más personas la conozcan.
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