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El político que asesinó a su esposa y creyó que saldría impune

Sin embargo, para comprender cómo esta mujer terminó perdiendo la vida en circunstancias tan confusas, es necesario retroceder varios años atrás. Saltanat Nukenova nació el 15 de mayo de 1992 en Pablodar, una ciudad ubicada al noreste de Cazistán, cerca de la frontera con Rusia. Quienes la conocieron la describían como una persona cálida, cercana y siempre dispuesta a brindar apoyo a quienes atravesaban momentos difíciles.

 Desde pequeña desarrolló un fuerte sentido de la justicia. No era extraño que interviniera cuando veía a alguien siendo tratado de manera injusta o cuando consideraba que una persona necesitaba ayuda. Esa inclinación por proteger a otros se convirtió en una de las características más recordadas de su personalidad.

Tras finalizar sus estudios escolares, decidió mudarse a Almati, donde vivió durante un tiempo junto a su hermano mayor Ebec. Aquella etapa fortaleció enormemente el vínculo entre ambos y les permitió construir una relación mucho más cercana de la que habían tenido durante su infancia. Aunque tuvo distintos intereses durante su juventud, hubo uno que la acompañó prácticamente toda la vida.

 Cuando tenía apenas 9 años, una madrina le regaló un libro de astrología que despertó una curiosidad que nunca desaparecería. Con el paso de los años, aquel interés terminó convirtiéndose en una vocación. En 2017 decidió dedicarse por completo a la astrología, una actividad que ejercía con entusiasmo y que además le permitía mantener contacto constante con personas que buscaban orientación para afrontar problemas personales o familiares.

 Su objetivo iba mucho más allá de ofrecer consultas individuales. Saltanat soñaba con abrir una escuela de astrología para compartir sus conocimientos y ampliar el número de personas a las que podía ayudar. Sin embargo, mientras trabajaba para alcanzar esa meta, apareció en su vida un hombre que terminaría cambiándolo todo.

El hombre que entró en la vida de Saltanat era Quandik Bishimbayev, un político y funcionario público que durante años había ocupado cargos de gran relevancia dentro del gobierno de Kazachistán. Transformarse en el área de administración y economía desarrolló una carrera ascendente dentro de la administración estatal.

 Su influencia fue creciendo progresivamente hasta convertirse en una figura conocida dentro de los círculos políticos y  económicos del país. El punto más alto de su trayectoria llegó en 2016 cuando fue nombrado ministro de economía nacional de Kazistán. Para entonces su nombre ya estaba asociado a una carrera pública exitosa  y a una considerable cuota de poder dentro de la estructura gubernamental.

 Sin embargo, aquella imagen comenzó a derrumbarse poco tiempo después. En enero de 2017, las autoridades anticorrupción lo acusaron de participar en una red de sobornos y corrupción a gran escala. El caso avanzó rápidamente y terminó con su arresto. Tras el proceso judicial correspondiente, fue declarado culpable y condenado a 10 años de prisión.

Además, quedó inhabilitado para volver a ocupar determinados cargos públicos. Pero aquella condena no se cumpliría en su totalidad. Después de solicitar clemencia presidencial, la pena fue reducida significativamente. Finalmente, obtuvo la libertad anticipada en 2020. Poco después de recuperar su libertad, comenzaría a interesarse en una mujer que inicialmente no tenía ninguna intención de acercarse a él.

 Juan Dick intentó concertar una reunión con ella en varias ocasiones. Sin embargo, la joven rechazó cada invitación. La reputación pública del exministro y todo lo que representaba chocaban con muchos de los principios que ella defendía. Lejos de desistir, el hombre continuó insistiendo. Los mensajes se volvieron constantes y en ellos intentaba convencerla de que ignorara las opiniones negativas que circulaban sobre su pasado y le diera una oportunidad para conocerlo personalmente.

 Con el tiempo, la persistencia de Kanik terminó dando resultado. Ambos comenzaron una relación sentimental y en agosto de 2022 celebraron una ceremonia matrimonial. Desde el exterior parecían una pareja consolidada, pero la tranquilidad duraría muy poco. Los problemas comenzaron a manifestarse poco después del matrimonio.

 Personas cercanas a Saltanat empezaron a notar que con cierta frecuencia aparecía con lesiones visibles que no podían pasar desapercibidas. Cuando algunas amigas le preguntaron por el origen de esos golpes, ella terminó admitiendo que su esposo ejercía violencia física contra ella. Aquellas confesiones preocuparon profundamente a quienes la rodeaban, aunque la situación parecía ser mucho más grave de lo que imaginaban.

Con el paso de los meses, el comportamiento de Quandck se volvió cada vez más controlador. Revisaba sus comunicaciones, limitaba su contacto con otras personas y trataba de ejercer control sobre distintos aspectos de su vida cotidiana. La violencia no se limitaba únicamente a los episodios físicos.

  Juan Dick fue aislando progresivamente a Saltanat de su entorno y llegó incluso a prohibirle continuar con su trabajo como astróloga. Temerosa de provocar nuevas reacciones agresivas, ella fue cediendo ante muchas de sus exigencias. Sin embargo, nada parecía suficiente para evitar los malos tratos que continuaron repitiéndose una y otra vez.

En det momento, la situación llegó a ser tan difícil que Saltanat tomó la decisión de abandonar la relación y regresar a vivir con sus padres. Por primera vez parecía haber encontrado una salida a la realidad que estaba enfrentando, pero aquella separación no duró demasiado. Quand logró convencerla de regresar mediante promesas de cambio y compromisos que aseguraban un futuro diferente para ambos.

Durante un breve periodo, pareció que las cosas mejorarían, aunque esa aparente tranquilidad desapareció rápidamente. Los episodios de violencia regresaron y el ciclo volvió a repetirse. Abeck recordaba que su hermana le enviaba fotografías de las lesiones que sufría. En algunas de ellas podían verse moretones severos en distintas partes de su cuerpo, incluido su rostro.

 Según él, Saltanat comprendía perfectamente la gravedad de lo que estaba viviendo y había expresado en más de una ocasión su deseo de escapar de aquella relación. Sin embargo, por distintas razones, nunca consiguió alejarse definitivamente de ella. Mientras Altanat intentaba sobrevivir a una relación marcada por el control y las agresiones, el desenlace ya se encontraba cada vez más cerca.

 Ahora regresaremos a las horas posteriores a su muerte para conocer qué encontraron los investigadores y cuál fue la explicación que ofreció el principal sospechoso. Tras ser detenido, Juan Dick ofreció a los investigadores una versión de los hechos que rápidamente despertó dudas. Según explicó, el día anterior había tenido una fuerte discusión con Saltanat en una zona privada de un restaurante administrado por su propio hermano.

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