Oye, te llamaba porque estamos trabajando en un disco y quería saber si te gustaría colaborar conmigo en una canción, le dijo ella. A pesar de su entusiasmo, Lucero confesó que tenía ciertos temores, pues no sabía si Manuel hablaba en serio o si simplemente era un juego pasajero. Me daba miedo enamorarme de verdad y que él no sintiera lo mismo admitió.
Entre risas nerviosas, también reveló que en su mente repetía hasta que se me hizo Manuelito. Son señales, son señales. Esto es una señal divina, está clarísimo. Así, de forma casi mágica, se reavivó el contacto entre ambos, marcando el inicio de una nueva etapa que los llevaría tiempo después a convertirse en una de las parejas más recordadas del entretenimiento latino.
Finalmente, Lucero acepta participar y graba el tema Cuatro veces amor, cuatro noches que multiamor. En aquel momento se encontraba trabajando en la telenovela Lazos de amor, donde debía encarnar a tres personalidades diferentes, lo cual le dejaba escaso margen en su agenda. A pesar de ello, consiguió hacerse un espacio para formar parte del proyecto.
Luego de eso, Mijares comenzó a llamarla ocasionalmente, pero ella empezó a tomar una actitud más fría. En ciertas ocasiones respondí a sus llamadas y en otras simplemente no. A veces me marcaba e y algunas veces sí le tomaba la llamada, pero en otras ocasiones no porque me daba cuenta de que él solo marcaba cuando se le ocurría.
¿Me entiendes? Entonces pensé, ando, voy a quedarme aquí como esperando a que suene el teléfono cuando a él se le antole. Con el álbum ya terminado, le informan a Manuel que debía hacer una sesión de fotos para la portada de la revista TV y novelas, algo que no le resultó del todo agradable, ya que tras tantos desplantes telefónicos, Lucero le parecía una mujer altanera y con aires de superioridad.
Durante aquella sesión, ella apareció molesta desde el principio, pues alguien del equipo le había hecho una broma, diciéndole que Mijares comentaba que Lucero se sentía ya una celebridad y que lo tenía esperando demasiado tiempo, lo que la hizo mostrarse bastante cortante. Al tomarse unas fotos, ella reaccionó.
“¿Y tú qué te crees?” “Que no sé qué, que esto y lo otro.” Y le dije, “Oye, no estoy perdiendo el tiempo, estoy grabando la novela.” Y ni siquiera me avisaron a tiempo. Jamás te hice esperar. ¿Y cómo se te ocurre pensar eso? Y él me miraba como diciendo, “Yo no he dicho ni una sola palabra. Aún así, lo vi tan atractivo que terminé diciendo, bueno, gracias.
Conversamos un poco. Me despedí. I zás le planté un beso en la boca. Al día siguiente le llamé y no respondió. Pensé, ¿qué? ¿Y así piensa uno que ya hay relación? Cuéntame. ¿Y entonces son novios? Pues mira cómo me pones. He visto todo en las revistas sobre mi Jares. ¿Me explicas qué sucede entre ustedes? Ay, bueno, con mi Jares es una historia que seguro él ya está harto de leer y yo también, porque todo viene desde hace años cuando filmamos una cinta juntos.
Desde entonces mantuvimos una buena relación de amistad, pero nunca existió algo sentimental. Con el paso de los años nos reencontramos. Hace poco más de un año, él me invitó a uno de sus conciertos. Coincidimos en una comida y desde ahí comenzaron los rumores de que teníamos una relación, que había cariño, que había atracción, pero que ninguno se animaba a dar el paso por nuestras carreras.
Sin embargo, sinceramente, puedo afirmar que no hay ninguna relación amorosa. Nos une amistad enorme, un gran afecto, pero solo eso. Tal vez, no lo sé, no ha llegado ese hombre que realmente me llene o me guste lo suficiente como para ser mi pareja hoy. No obstante, esta percepción cambiaría más adelante. Cuando ambos coincidieron nuevamente en Guadalajara, él iba a presentarse en una boda y Lucero tenía concierto en un palenque.
Acordaron que sería buena idea encontrarse y así lo hicieron. La velada se extendió hasta las 6 de la mañana y Manuel tenía que partir rumbo al aeropuerto a las 7. Antes de que se marchara, Lucero lo besó, un gesto que marcó el inicio de su relación sentimental. Lucero, claro que te lo devuelvo. Un fuerte aplauso para ella.
decidió formalizar de inmediato su romance, ya que pidió la mano de lucero a solo unos meses de haber iniciado su noviazgo. Esto sucedió en el teatro Metropolitan, donde ella respondió con un rotundo sí. El día elegido para el matrimonio fue el 18 de enero de 1997. La ceremonia fue emitida en cadena nacional.
En una entrevista, Lucero afirmó que su boda con Mijares había sido pensada como un acto íntimo, pues así lo habían planeado en un principio. Pero Emilio Azcárraga, propietario y fundador de Televisa, fue quien les propuso televisar su enlace para que el público pudiera compartir ese instante tan especial. Tras analizarlo, les pareció un gesto bonito como forma de devolver el cariño a todas las personas que los habían seguido durante tantos años.
Su casamiento fue de las primeras uniones que se transmitieron por televisión, alcanzando niveles de audiencia bastante elevados. Prometen respetarse y amarse mutuamente durante toda la vida matrimonial. Sí, claro que sí. Yo, Manuel, te recibo a ti, Lucero, como mi esposa, y te prometo fidelidad en lo bueno y en lo malo. Yo, Lucero, te tomo a ti, Manuel, como esposo, y juro amarte, cuidarte y respetarte en lo favorable y en la enfermedad, en lo adverso, todos los días de mi vida.

Además, varios medios alquilaron edificios completos para lograr una buena vista desde donde registrar el evento. Una gran multitud se aglomeró con tal de ver a los novios. Fue, sin lugar a dudas, un acontecimiento que detuvo al país entero. Para su luna de miel, seleccionaron como destinos Bali, Indonesia y Japón.
Este último era un sitio con valor sentimental, ya que Manuel vivió ahí una etapa de su vida y deseaba compartirlo ahora con Lucero. Además, viajaron en un crucero donde con el paso del tiempo, ambos solían contar anécdotas divertidas vividas durante ese recorrido. Un último detalle curioso sobre nuestra luna de miel. Apenas comenzaba la aventura, cuando ya nos encontrábamos completando toda clase de formularios requeridos para embarcar, incluyendo los documentos migratorios.
Claro está. Resulta que en el crucero también te hacen una serie de preguntas personales. ¿Cuándo es tu cumpleaños? Si estás celebrando alguna ocasión especial. Ese tipo de cosas que uno podría pensar que son inofensivas, pero que pueden desencadenar momentos bastante cómicos. En una de esas yo le dije, “Oye, rey, aquí me preguntan si estamos de luna de miel.
¿Crees que le ponga que sí?” Y él, sin pensarlo mucho, me respondió medio fastidiado. No, reina, me cae gordísimo cuando empiezan con el típico feliz luna de miel. Claro, a lo que yo tratando de seguirle el juego, le dije, bueno, mira, aquí también preguntan si somos recién casados o algo así. Él volvió a reaccionar igual.
No, reina, eso me choca. Luego empiezan las bromas tontas de Miren, los novios. o que vivan los recién casados. Mejor di que no. Nada de cumpleaños, ni luna de miel, ni aniversarios, ni celebraciones. Que no hay motivo, que gracias y by. Y así fue. Al día siguiente teníamos la cena programada y mientras yo me maquillaba frente al espejo, aplicándome el rímel con todo el esmero posible, él apareció por detrás y me soltó.
Reina, en cuanto pongamos un pie allá abajo, ya sabes cómo es esto. Nos van a acbillar a preguntas. Es lo típico. ¿En qué trabajan, cómo se conocieron, qué edad tienen. Pero escúchame bien, por favor. Ni se te ocurra decir que cantas. Ni en broma, ni yo tampoco lo voy a mencionar. Aquí somos otros. Tú eres diseñadora de interiores y yo soy arquitecto. Okay.
Yo le respondí con una sonrisa cómplice. Perfecto. Diseñadora de interiores, arquitecto. Y ahí me tenías repasando mi nuevo papel como si se tratara de un guion de telenovela. El ambiente era internacional. Todas las personas a bordo eran extranjeras, turistas de distintos lugares del mundo y sinceramente nadie tenía la más remota idea de quiénes éramos.
Nos sentíamos libres como dos personas anónimas en medio del mar. Sin embargo, esa tranquilidad no duraría demasiado. En medio de la cena, mientras yo sonreía diciendo, “Ay, sí, encantada, salud.” Y levantaba mi copa. De pronto, un señor que se encontraba a pocos metros de nosotros y con quien apenas llevábamos unos 7 minutos compartiendo mesa, se gira hacia mí y me dice en inglés, “So, are you famous?” Yo completamente desconcertada me quedé congelada, tanca y luego traté de improvisar.
Este, no, bueno, ¿por qué lo pregunta? El hombre con una sonrisa pícara contestó, wellurusban just toldas y antes de que terminara la frase, giré a ver a Manuelito con una expresión de incredulidad absoluta, como diciéndole con los ojos, “¿Qué hiciste?” Y él, con la cara del niño que fue atrapado con la mano en el frasco de galletas, me respondió, “Ay, perdón, re, se me salió.
En fin, corría el año 1998 cuando se estrenó la telenovela El privilegio de amar, una producción que marcaría un antes y un después, tanto en la televisión como en nuestra carrera artística. Fue entonces cuando nos ofrecieron interpretar el tema principal del melodrama, una canción que se volvería emblemática.
Según su propio autor, la composición fue concebida pensando en el amor puro entre un padre y su hija o entre una madre y su hijo. Jamás se le pasó por la cabeza que aquel tema terminaría siendo el himno de muchas parejas enamoradas. En un principio, la interpretación iba a estar a cargo únicamente de mi Jares, pero con el paso del tiempo decidieron invitarme también a formar parte del proyecto.
Y así fue como nació una de las canciones más exitosas de la época. Hasta el día de hoy sigue siendo uno de los grandes aciertos dentro del repertorio de Manuel. Tras aquella etapa tan intensa, decidí tomarme un descanso del mundo de la televisión. Durante 4 años me alejé de los reflectores, concentrándome en disfrutar plenamente de mi vida en pareja, de nuestro matrimonio y de una cotidianidad que no siempre podíamos darnos el lujo de vivir.
Fue hasta el año 2000 cuando regresé a la pantalla chica con la telenovela Mi destino eres tú. un proyecto que también dejó Huella. Mientras tanto, Manu se encontraba atravesando uno de los momentos más fructíferos de su trayectoria musical. En esa etapa lanzó una cantidad considerable de temas que con el tiempo se consolidarían como verdaderos clásicos dentro de su carrera, piezas que siguen tocando el corazón del público hasta el día de hoy.
A mediados de abril del año 2001, la pareja hizo público que esperaban su primer hijo. Lucero, quien tenía 31 años en ese entonces, compartió la noticia de su embarazo en una rueda de prensa, expresando su alegría y comentarios como, “Estoy muy feliz. Creo que este es un momento para vivirlo plenamente y compartirlo con los amigos y las personas que se alegran por nosotros.
Aunque me gustaría que fuera niña, debo decir que mis amigas siempre se equivocan con esos pronósticos. Lo más importante es que el bebé nazca sano. Con la protección de más de 10 guardias del Hospital Ángeles de las Lomas y la vigilancia de personal de confianza, Lucero dio a luz por Cesarea a su primer hijo.
El 12 de noviembre llegó al mundo y le pusieron el nombre de José Manuel, igual que su padre. A principios de 2002, Lucero manifestó estar completamente feliz con la llegada de su bebé. Tanto ella como Manuel se mostraban encantados con su nueva faceta como padres. Lucero comentó que prefería encargarse ella misma de los cuidados del niño sin la ayuda de nanas, aunque contaba con el apoyo de sus familiares cercanos.
A medida que pasaban los meses, Lucero observaba con ternura como su hijo iba tomando más semejanzas con Manuel. En ese mismo año, Manuel presentó su disco Dulce Veneno, que incluía una canción dedicada a la madre de su hijo, titulada Huracán. Sin imaginar que llegarías a moverme tanto como un huracán siento que recorre mi cuerpo.
A pesar de los momentos de felicidad que estaban viviendo, los rumores sobre un posible divorcio los perseguían desde su boda, lo que resultaba agotador para ellos. Vivir desmintiendo esas especulaciones constantemente les causaba un desgaste emocional. Para 2004, la pareja fue sorprendida en Mi a mí durante unas vacaciones.
En esas imágenes se veía lucero con una pequeña pancita. lo que desató los rumores sobre un posible nuevo embarazo. Rumores que Lucero terminó confirmando, anunciando que estaba esperando su segundo hijo y que ya tenía 5 meses de embarazo. En una conversación que Lucero mantuvo con una amiga, se le preguntó, “¿Te gustaría que fuera niña? Con todo lo que ya tienes un niño en casa.
” Lucero respondió, “Sí, me gustaría que fuera niña, pero también, ¿para cuándo está programado el parto?” A finales de febrero, dijo ella, a finales de febrero. Ah, esta pancita entonces es por los antojos de comida o por los antojos de mijares. Lucero, con su característico sentido del humor contestó, “Es por lo segundo, Vero.
Esta pancita es de las que se quitan en 9 meses.” La conversación siguió. “¿Y te gustaría que tus hijos fueran cantantes que se dedicaran a esto?” Lucero respondió con sinceridad. No lo sé. No sería algo que les obligara. No sería como a ver mi hijo a cantar. Pero si ellos quieren y les interesa dedicarse a la música o la actuación, los apoyaríamos con todo.
Manuel y yo hemos hablado sobre esto. Lo que sí les inculcaríamos sería ser los mejores en lo que hagan, a esforzarse al máximo, a ser profesionales y dedicados. Pero si ellos quieren ser tenistas, arquitectos o lo que sea, nosotros les apoyaríamos en todo lo que decidan. El 2 de febrero, Lucero dio a luz nuevamente.
La pareja quiso mantener en secreto el sexo de su bebé hasta el último momento, sin saber si sería niño o niña, aunque expresaban el deseo de que fuera una niña para la cual ya habían elegido el nombre, Lucero. Su deseo se cumplió, ya que nació una niña. Pocos meses después del nacimiento, Lucero comenzó a grabar la telenovela Alborada mientras Manuel se dedicaba completamente a su rol de padre, apoyando a su esposa para que pudiera cumplir con sus compromisos laborales sin preocupaciones.
Durante una de las últimas grabaciones del melodrama, el cantante aprovechó para hacerle una visita a su esposa. Pobre, nunca viene y cuando lo hace siempre lo critican. Ya, ya basta. A pesar de eso, amablemente nos compartió su perspectiva sobre las intensas escenas que su mujer ha protagonizado junto a Fernando Colunga. Es el rol que les corresponde, ¿no? Todos son profesionales, muy muy profesionales.
Y bueno, creo que el público lo ha recibido bien, ¿no? Pero gracias a Dios hemos sabido organizarnos y todo está tranquilo. ¿Están planeando tener otro hijo? Bueno, a pesar de que las revistas informaban sobre un posible distanciamiento entre ellos, los rumores no parecían afectarles, ya que continuaban asegurando que su relación seguía siendo muy sólida y estaban profundamente enamorados.
De hecho, en esos días adquirieron juntos una nueva casa y celebraron su décimo aniversario de matrimonio. Sin embargo, las cosas cambiarían unos años después. A finales de 2009 sorprendieron a todos al anunciar que no pasarían el año nuevo juntos, a lo que respondieron que sus compromisos laborales no les permitirían estar juntos.
No obstante, en entrevistas de 2010, aunque Lucero continuaba negando cualquier posible separación, su actitud ya era visiblemente diferente. Lucero prefería no hablar de su ruptura con mi jares. Es mentira. ¿Cómo voy a hablar de algo así? No, no me estoy separando de mis jares, ni estoy divorciándome, ni estoy en proceso de separación.
Estoy muy feliz, respondía a la prensa. Se ha dicho que me salí de mi casa, que estoy pasando por una crisis con mi jares. Ya, déjenme en paz. Mi vida es completamente normal. Somos una pareja normal. Sería en el concierto que Mijares ofreció en el Auditorio Nacional, donde cantarían juntos por última vez como pareja.
En ese evento, Lucero expresó su admiración por él, destacando lo excelente compañero que es tanto como esposo como padre. Es un hombre increíble, muy noble, muy honesto, muy transparente, sin vicios ni problemas. Es un tipo genial. Conserva amigos desde la primaria y la secundaria. Como esposo es un gran esposo.
Es cariñoso, amable, caballeroso, siempre buena onda y con los niños es fenomenal. los llena de regalos. Siempre le digo, “Ya no les dé tanto.” Y él responde, “¿Qué tiene?” A pesar de los rumores que circulaban en los medios, Mijares y Lucero han dejado claro que lo más valioso para ellos es el amor familiar, que es lo que los mantiene firmes y conectados con la realidad.
Para mí, la familia siempre ha sido lo más importante, ¿sabes? Es la que te la que te da estabilidad en la vida. A finales de ese mismo año, el programa mexicano Todo para la mujer reveló que Lucero y su esposo llevaban varios meses viviendo por separado y que pronto iniciarían los trámites para su divorcio. El 4 de marzo de 2011, ambos artistas enviaron un comunicado a los medios confirmando su separación después de 14 años de matrimonio.
Estas fueron sus palabras. Hace ya un tiempo que tomamos esta decisión, pero consideramos que lo adecuado era anunciarlo cuando las circunstancias estuvieran lo suficientemente estables para que nuestros hijos lo recibieran de la mejor manera posible. Es el cierre de una etapa y el inicio de una amistad que perdurará para siempre gracias a los lazos que creamos a lo largo de estos años.
Y así ha sido, ya que hasta hoy mantienen una relación respetuosa y saludable, trabajando juntos en proyectos y apoyando el desarrollo de sus hijos. Incluso tienen un espectáculo conjunto que ha sido un éxito rotundo y los ha llevado a recorrer diversas partes del mundo. Y así llegamos al final de esta maravillosa y conmovedora historia sobre los icónicos Lucero y Mijares, un relato que nos ha tocado el corazón, nos ha brindado enseñanzas valiosas y ha dejado recuerdos imborrables.
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