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VICENTE FERNÁNDEZ: Por ESTO la familia lo DEJÓ MORIR… 18 días de AGONÍA que CALLARON

Agosto de 2021. Rancho Los Tres Potrillos, Jalisco. Un hombre de 81 años cae desde una altura de aproximadamente metro y medio. La caída es desde la parte alta de su cama hospitalaria, instalada en una habitación adaptada de su propia hacienda. Esa habitación tenía equipo médico permanente, tenía enfermeras, tenía cámaras de seguridad y según los testimonios cruzados que el archivero ha podido reconstruir, esa habitación también tenía otras cosas que la familia nunca quiso que se hicieran públicas, cosas que pasaron en

los 18 días entre esa caída y el momento en que Vicente Fernández Gómez, el charro de Henitán, el rey de la música ranchera, dejó de respirar 18 días, 18 días en los que el ídolo más grande del jaripeo mexicano estuvo en coma inducido. 18 días en los que su familia tomó decisiones médicas que generaron preguntas que hasta hoy nadie ha contestado oficialmente y 18 días en los que, según las versiones, dentro de la habitación pasaron cosas que el personal médico tuvo que firmar acuerdos de confidencialidad para no contar. Hoy abrimos la carpeta

más cara del rancho Los Tres Potrillos. La carpeta de los 18 días de Vicente Fernández, la carpeta del secreto familiar más guardado de la dinastía de los charros mexicanos. La carpeta del hombre que en vida construyó un imperio y que en sus últimas dos semanas y media de vida fue víctima de decisiones que tres hijos enfrentados y una esposa devota tuvieron que tomar en silencio.

Bienvenidos al expediente número cuatro del archivero MX. Te voy a contar cuatro cosas en este expediente. Te voy a avisar cuando lleguemos a cada una. Primero, ¿qué pasó realmente la noche del 6 de agosto de 2021 en el rancho Los Tres Potrillos, cuando Vicente Fernández sufrió la caída que lo dejó en estado crítico? Te voy a avisar.

Segundo, la verdad sobre los 18 días de coma, las decisiones médicas que generaron polémica entre los tres hijos del charro, Vicente Junior, Gerardo y Alejandro, las versiones que apuntan a que la familia retrasó una decisión inevitable y las versiones más oscuras que apuntan a que algo dentro de la habitación cambió en los últimos 72 horas. Te voy a avisar.

Tercero, el incidente de 2017 con la FAN. Aquel video que circuló por todo internet donde Vicente Fernández pone la mano en el pecho de una admiradora durante una sesión de fotos. Lo que pasó después, la demanda, el acuerdo y lo que Vicente nunca pudo contar porque el contrato lo prohibía. Te voy a avisar. Y cuarto, los secretos del rancho Los tres potrillos en los años 90, la etapa de los secuestros, la etapa de los dedos cortados, la etapa en la que la dinastía Fernández aprendió que ser ídolo en México también significa ser blanco. y la etapa en la

que decisiones que se tomaron entonces en silencio todavía dictan lo que pasa hoy con el patrimonio de la familia. Te voy a avisar al final. Suscríbete ahora a El Archivero MX. Cada día se abre un nuevo expediente. Dale a like si esta historia te está sacudiendo desde el primer minuto y déjame en los comentarios, ¿tú creías que la muerte de Vicente Fernández había sido tan limpia como la versión oficial cuenta? Porque a partir del minuto 5 de este video, todo lo que crees saber se cae a pedazos. Para entender por qué un

hombre de 81 años termina muriendo en su propia habitación después de una caída desde su cama hospitalaria, hay que entender quién era Vicente Fernández. Y para entender quién era Vicente Fernández, hay que volver al principio. Aentitán, a la pobreza, a la vaca. Vicente Fernández Gómez nació el 17 de febrero de 1940.

en el rancho Las Tepusas, en las cercanías de Huentitán, el Alto Jalisco. Su padre, Ramón Fernández Barba, era ganadero. Su madre, Paula Gómez de Fernández era ama de casa. Eran una familia rural mexicana de mitad de siglo XX. Vicente fue el segundo de cuatro hermanos y desde los 5 años, según las propias palabras que él contó cientos de veces en entrevistas, su vida estuvo marcada por una imagen específica, la imagen de su madre llevándolo en brazos al cine variedades de Guadalajara para verlo a uno solo, a

Pedro Infante. Vicente le confesaría décadas después a Patti Chapoy en una entrevista de 2009 que en aquellos años salir del cine después de ver a Pedro Infante, él miraba al cielo y decía, “Algún día voy a ser él.” La madre lo escuchaba y le decía, “Hijo, tú vas a ser tú y vas a ser más grande.” Esa madre, Paula Gómez, murió cuando Vicente tenía 12 años.

murió de cáncer y ese cáncer es importante para el expediente que estamos abriendo, porque la madre de Vicente tardó casi dos años en morirse, dos años en los que el niño Vicente la vio consumirse cada día en una cama del rancho de Henitán, sin medicinas, sin tratamiento real, sin más alivio que las oraciones de la familia.

Esa imagen, según los testimonios de sus propios hijos años después, fue la imagen que persiguió a Vicente Fernández durante toda su vida, la imagen de una madre muriéndose lentamente. Y esa imagen en agosto de 2021 iba a regresar iba a regresar de la manera más cruel. Porque cuando Vicente Fernández cayó al suelo aquella noche en los tres potrillos, lo que la familia tuvo que decidir durante 18 días fue exactamente lo mismo que él había sufrido como hijo.

Decidir si dejar morir lentamente o acelerar el proceso. Pero aquí en 1952 todavía es un niño huérfano de madre. Y Vicente desde ese año empezó a trabajar. Empezó vendiendo dulces, empezó cantando en cantinas, empezó haciendo de todo lo que un niño de 12 años podía hacer para llevar dinero a una casa donde el padre se había roto emocionalmente con la muerte de la esposa.

Y aquí el archivero quiere subrayar algo que casi ninguna biografía oficial de Vicente Fernández desarrolla. La relación de Vicente con su padre en esos años. Ramón Fernández, el padre, después de enviudar, cayó en alcoholismo, no alcoholismo casual, alcoholismo destructivo. bebía durante días enteros, desaparecía del rancho semanas, volvía sin explicaciones y dejaba a sus hijos, especialmente al pequeño Vicente, que ya cargaba con la pérdida de la madre, en manos de tíos y vecinos que se turnaban para cuidarlos.

Vicente, según testimonios que años después salieron en libros sobre la dinastía Fernández, llegó a pasar semanas durmiendo en casas ajenas. Llegó a comer caridad de vecinos. llegó a los 13 años a tener que pedir prestado dinero para enterrar a una tía que había muerto y que el padre en uno de sus episodios de alcoholismo había abandonado.

El archivero archiva es importante porque cuando Vicente Fernández construyó después su imperio en el rancho Los Tres Potrillos, lo construyó obsesionado por una sola cosa, que sus hijos nunca, nunca tuvieran que pasar por lo que él pasó. que sus hijos siempre, siempre tuvieran un techo, que la dinastía Fernández nunca, nunca se rompiera.

Y esa obsesión, esa misma obsesión que lo convirtió en el patriarca más severo también explica por durante los 18 días de coma de 2021, los tres hijos no pudieron tomar la decisión de dejarlo ir, porque dejar ir al Padre era romper la dinastía. Y romper la dinastía era todo lo que el Padre les había enseñado a no hacer.

A los 16 años, Vicente Fernández ya cantaba profesionalmente en mariachis pequeños de Jalisco. A los 20 años ya tenía su primer disco. A los 23 años ya había firmado contrato con CBS Records y a los 29 en 1969 ya era el sucesor declarado oficial de Pedro Infante y Jorge Negrete dentro de la música ranchera mexicana.

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