Monterrey, Nuevo León, se convirtió recientemente en el epicentro de un suceso sin precedentes que ha dejado a líderes políticos, corporativos e inversionistas completamente asombrados. Durante la emocionante edición 2026 de Innova Fest, celebrada bajo el vanguardista programa “Hecho en México, Mentes en Acción”, la cúpula política y empresarial del país fue testigo de un despliegue de genialidad que nadie anticipaba. Marcelo Ebrard Casaubón, Secretario de Economía, y Samuel García Sepúlveda, Gobernador de Nuevo León, ocuparon los asientos de primera fila para presenciar una serie de proyectos disruptivos que prometen redefinir industrias completas a nivel global. Lo que comenzó como un panel de negocios de alto nivel, rápidamente se transformó en una demostración rotunda de que el ingenio nacional está listo para liderar la innovación tecnológica mundial.
El concepto de “Hecho en México” ha experimentado una evolución espectacular. Durante décadas, este sello fue sinónimo exclusivo de manufactura, esfuerzo físico y ensamblaje. Sin embargo, el contundente mensaje de apertura dejó claro que las reglas del juego han cambiado para siempre. Hoy, lo hecho en el país representa ciencia profunda, software avanzado, patentes globales y diseño inteligente. El evento se diseñó con un formato dinámico y exigente, similar a los paneles de riesgo internacional, donde brillantes emprendedor
es dispusieron de apenas unos minutos para convencer a siete expertos de la industria y a decenas de fondos de inversión de que sus ideas merecían el capital para dominar el mercado.

El primer golpe de genialidad llegó de la mano de Eduardo Cerna Barragán, un experimentado emprendedor del sector salud y fundador de Derimed. Su propuesta atacó directo al corazón de un problema que pocos quieren mirar: los residuos médicos peligrosos. Hasta ahora, el tratamiento de estos desechos consumía cantidades masivas de agua y energía, generando contaminación paralela. Cerna introdujo una tecnología pionera basada en microondas que realiza una autoclave inversa, eliminando por completo el uso de agua. Pero la verdadera magia de Derimed radica en su invención química patentada, capaz de neutralizar plásticos letales como el PVC. En lugar de terminar en vertederos, estos desechos biológicos se transforman en un ecocombustible de alto poder calorífico que grandes industrias, como la cementera, pueden utilizar para reducir sus propias emisiones. El impacto fue tan evidente que el propio Secretario Ebrard tomó el micrófono para invitarlo a implementar esta solución a nivel monumental dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), asegurando que el mercado que le espera es, en sus propias palabras, gigante.
La ola de sorpresas continuó con Daniel Mata Martínez de WAS Company, quien pisó el escenario para desafiar simultáneamente a dos de las industrias más contaminantes del planeta: la minería y la producción de cemento. Su creación, el Ecoclinker, es un nuevo tipo de material de construcción fabricado íntegramente a partir de los lodos y residuos tóxicos que desecha la industria minera. Esta innovación no solo limpia los campos mineros, sino que produce un cemento con un setenta y cinco por ciento menos de huella de carbono, superando en resistencia mecánica a los materiales tradicionales y reduciendo los costos de producción. Daniel expuso con asombrosa claridad cómo su tecnología, en vías de patentarse en más de diez países, ha comenzado a firmar acuerdos con los gigantes globales del sector. Ante un mercado potencial valuado en más de ciento veinte billones de dólares, los inversionistas no pudieron ocultar su asombro frente a la única startup en toda Latinoamérica capaz de comercializar este nivel de economía circular.
El empoderamiento científico femenino brilló con intensidad deslumbrante cuando Daniela Cabral Porras, cofundadora de Shia y candidata a médico cirujano, tomó la palabra. Su visión entrelaza la ancestral botánica con la biotecnología más avanzada del momento. Shia ha desarrollado una plataforma de biomanufactura que rescata compuestos bioactivos de la naturaleza, utilizando desde residuos agrícolas hasta especies consideradas plagas. En un mercado global que ansía ingredientes funcionales, sustentables y limpios para la cosmética y los alimentos, Daniela demostró que los métodos de extracción obsoletos han quedado en el pasado. Su tecnología aísla los “superpoderes” de las plantas con una eficiencia inigualable, atrayendo ya la mirada y el capital de titanes corporativos internacionales. El panel aplaudió no solo su impresionante capacidad técnica, sino su impecable habilidad para vender una ciencia compleja con absoluta pasión comercial.
El lado más humano de la innovación llegó con el emotivo pero pragmático pitch de Sebastián Lord Dumont y Óscar González Guerra, las mentes maestras detrás de Buno. Esta startup de salud digital ha decidido erradicar la epidemia silenciosa de la apnea del sueño, un padecimiento que afecta a millones de ciudadanos y que incrementa brutalmente el riesgo de infartos, depresión y accidentes mortales. Revelaron que el noventa por ciento de los afectados vive sin un diagnóstico debido a la falta de información, la escasez de clínicas especializadas y los costos prohibitivos de los tratamientos. Buno ha diseñado una red inteligente de clínicas de bajo costo y una plataforma tecnológica que capacita a médicos generales para diagnosticar el trastorno desde sus consultorios locales. Además, ofrecen programas de financiamiento para que los equipos médicos lleguen a las manos de quienes más los necesitan. La promesa de salvar vidas y al mismo tiempo incrementar la productividad laboral de las grandes empresas, cautivó de inmediato a los expertos presentes.

El gran cierre del panel estuvo a cargo de Iván Ordaz Romo de Sendos, quien subió al escenario para declarar la guerra a los obsoletos procesos de recursos humanos. Ordaz expuso la dolorosa realidad de millones de empleados brillantes que permanecen invisibles dentro de sus propias organizaciones porque los directivos solo evalúan currículums, títulos universitarios y años de antigüedad. Sendos es un sistema operativo impulsado por inteligencia artificial hiperavanzada que evalúa, valida y certifica las habilidades reales de las personas en tiempo real. Su propuesta es tan disruptiva que desafía de frente a los monstruos del software corporativo mundial. Iván lanzó un reto audaz directamente al Secretario de Economía: utilizar Sendos para movilizar el talento interno de las corporaciones mexicanas y generar más de un millón y medio de nuevos empleos aprovechando la verdadera vocación de la gente. Aunque su propuesta generó un acalorado debate entre los inversionistas más tradicionales, demostró el espíritu indomable y revolucionario que define a esta nueva generación.
El evento concluyó en una atmósfera cargada de esperanza y adrenalina. Samuel García agradeció profundamente que Nuevo León, una tierra caracterizada por su inquebrantable ADN emprendedor, fuera la primera sede de este parteaguas tecnológico. Finalmente, la estafeta fue entregada a Mauricio Kuri González, Gobernador de Querétaro, quien clausuró el evento con una reflexión profunda y conmovedora. Recordó cómo, hace apenas unas décadas, el mundo subestimaba la capacidad mexicana. Hoy, el país no solo es el principal socio comercial de la economía más grande del mundo, sino que está gestando en sus entrañas la tecnología que definirá las próximas décadas. Lo que presenciamos en Innova Fest no fue simplemente un concurso de emprendedores; fue el grito de victoria de un talento nacional imparable que, por fin, tiene las puertas abiertas para conquistar el mañana.