bronca personal. El mexicano le bastó el primer round para que Wilfredo se tragara todas sus palabras. literal, no más la campana lo salvó, compas. Arranca el segundo asalto y Sánchez se lanza con todo, ansioso, listo para seguir castigando cada pisca de ego del boricua. Después de sentir la fuerza del mexicano, Wilfredo sabía que un error más le iba a costar caro.
Así que poco a poco empezó a contestar pegándole a la cabeza y al cuerpo de Salvador como se debe. Look like he try to take a shot a little set up Get off again. Tercer round. Y Wilfredo volvió a su
juego presionando al mexicano, aprovechando los momentos en que podía dominarlo como buen estratega del ring. 15. So that might be don’t even bother like just still don’t bother at all. He’s a very good boxer. got for I think I say and work again that got to be very careful
I don’t think get out of El asalto termina, pero no había como disimularlo. El rostro del boricua reflejaba cada golpe del mexicano y su ojo derecho estaba que no lo podía abrir. Quinto round y el boricua mantenía la presión encimando al mexicano contra las cuerdas. Pero Sánchez encontraba la manera de contraatacar con golpes que realmente lastimaban a Wilfredo.
Sanchez for that Sanchez with eyez. derecha. Sexto round y la diferencia era clara. Wilfredo mostraba cansancio mientras el mexicano mantenía la calma. Aún así, seguía empujando, pero Salvador ya había descifrado su debilidad. May starting to hur a little bit now. That’s got hit with Salvador seguía sin piedad castigando la
cabeza del boricua. Gómez, por su parte, se veía cada vez más hinchado. Estaba siendo víctima de su propia lengua. Llegó el octavo round y con él la tormenta final. El boricua imparable intentaba acorralar al mexicano, pero Sánchez lo acechaba, listo para el golpe que lo derribara. I feel that man want to try to go for broke because he knows his eyes is up on him and he wants to in the corner so he can shoot all he got.
That’s again that’s in the middle of the r on the get good shots in on Sanchez on that time with that right ey Sanchez Así Salvador Sánchez nos regaló una de las peleas más emocionantes y espectaculares que ha visto el boxeo mexicano. Desde aquí un merecido homenaje a este gran peleador que sin duda alguna
seguirá dando sus mejores batallas en el cielo. La siguiente pelea es una de mis favoritas. No por la técnica, no por los títulos, sino porque pocas cosas en la vida son tan satisfactorias como ver al karma trabajar horas extras. Este estadounidense decidió convertir el ring en una campaña política. Decidió llevar la humillación contra México ante los ojos del mundo.
Entró al escenario con un traje estampado con el muro fronterizo y un mensaje claro y venenoso. America first. El símbolo directo de la campaña del mono Pelón. Y como si la provocación no fuera suficiente, eligió el lugar perfecto para el insulto. Muy cerca de la frontera con Tijuana. No había forma de justificarlo como algo inocente.
No era una casualidad, era una provocación directa. Del otro lado estaba Francisco el Bandido Vargas, un peleador forjado a base de guerras, de sangre, de noches largas donde solo sobreviven los más fuertes. Suena la campana y el estadounidense arranca con japs constantes buscando marcar distancia y evitar la guerra.
Salka intentaba estudiar los movimientos del Azteca, buscando espacios, ángulos, cualquier hueco para conectar. Vargas ejerce presión, avanza, acorrala y cada golpe suena más pesado que el anterior. No son solo puños, es un mensaje claro. Síguete burlando, blanquito. público también había sentido la humillación.
Cada golpe del Azteca era celebrado como un desahogo colectivo. Para el segundo round, Vargas empezó a castigar el cuerpo de Salka. Golpes que al inicio parecían inofensivos pero peligrosos. You also end up paying for that in the long run. And that’s what Joel Diaz is looking for, you know, taking care of his own fighter because there’s always expect.
El estadounidense también respondía, no se dejaba intimidar por el Azteca. También comenzó a atacar el cuerpo de su rival intentando a base de resistencia y orgullo igualar la contienda. career, you know, and actually S mentioned to us the fact that that was part of the plan because he’s cut other fighters up throughout fights in his career and he says, you know, if I land the right type of punch, I know that he will cut.
So, it’s very much on his bandito skins holding up so far la campana. Para el tercer round, Salka ya sabía que iba perdiendo el combate, entendió el mensaje y cambió de estrategia. dejó de aguantar, dejó de retroceder y decidió atacar aún sabiendo que en esa guerra cada error se paga caro. A pesar de eso, Vargas no retrocede. Responde con combinaciones largas, empujándolo poco a poco hacia las cuerdas.
daba la impresión de que Salka ya solo lanzaba golpes por inercia sin poder. Vargas. Para el cuarto round, Vargas seguía castigando el cuerpo sin piedad. A diferencia del estadounidense, cada golpe del mexicano retumbaba en la arena como si estuviera derribando ladrillo por ladrillo el muro fronterizo. A estas alturas del combate, el castigo ya era evidente.
No solo estaba recibiendo golpes, se estaba tragando todas sus humillaciones a peso de puño. Para ese punto, Salka ya lo tenía clarísimo. Ir de frente contra el mexicano era firmar su propio knockout. Así que tocó cambiar el plan maestro. Nada de valentía, nada de guerra. Ser inteligente significaba una sola cosa, aguantar como pudiera porque la tormenta ya se veía venir.
La presión del Azteca ya era una locura absoluta. Vargas lo cazaba como león hambriento, lo seguía, lo acorralaba, no le regalaba ni un segundo para respirar. Salka no peleaba, huía con guantes puestos. Y entonces llega el momento, el instante que dejó a Estados Unidos de rodillas. Llegó el momento inevitable.
La lona lo llamó y tuvo que contestar. El conteo avanza y mientras el árbitro cuenta, ya sabe perfectamente de quién es el cinturón. No hay marcha atrás, no hay botón de reinicio. Vargas se la está cobrando toditas en paquete. Zalka sale al sexto asalto impulsado únicamente por el orgullo. El castigo ya está escrito en su rostro como si fuera un mapa mundi.
Francisco no baja el ritmo ni un segundo. Sigue atacando como si fuera él quien va perdiendo. Nada de confiarse, nada de relajarse. Aunque lleva la delantera, pelea como si el knockout estuviera escondido en el siguiente golpe. Suena la campana y con ella se cierra un capítulo que nadie olvidará. El castigo en el rostro de Salka contaba una historia imposible de negar.
Desde la esquina toman la decisión final. No hay más pelea porque el orgullo puede resistir, pero el cuerpo ya había pagado demasiado. Francisco el bandido Vargas levanta los brazos y no es solo una victoria, es el honor de un pueblo defendido a puño limpio. Peleaba por su gente, por su tierra, por ese orgullo de defender a los suyos.
Lo celebra con humildad, sin burlas, sin devolver las ofensas, porque no hacía falta decir nada más. El castigo ya había hablado por él sobre el ring. Bueno, pues me siento muy contento. Eh, quería darles una buena pelea a toda la afición que vino a ver la pelea y espero que les haya gustado esta actuación. Este puertorriqueño hablador vio tan fácil ganarle a este mexicano que en su cabeza la pelea ya estaba cobrada, celebrada y gastada.
Es invicto, pero es un puertorriqueño que tiene boxeo. La estrategia era simple, apostar una cifra millonaria a sí mismo, noquear al mexicano y salir del ring directo al banco. Pero lo más impresionante no fue la apuesta, fue la fe ciega, esa autoconfianza tan inflada que como globo malamarrado termina explotándote en la cara.
Segura venía de dos derrotas duras ante Brian Viloria y Edgar Sosa. Pero hay algo que todo boxeador debería aprender antes de hablar de más. Nunca uses de escalón a un hombre que ya cayó y volvió a levantarse. Ese era el motivo por el cual el boricua venía confiado. Pensó que el mexicano simplemente era una bolsa de boxeo que cualquiera podía golpear.
Arranca la pelea, segura presiona como sabe hacerlo. Jonathan se mueve, rebota, sonríe, se siente cómodo, demasiado cómodo. Puerto Rico clama venganza porque Giovanni Segura se las ha hecho en varias ocasiones. Bastaron unos segundos para entenderlo todo. El Azteca no retrocedía, avanzaba a pesar que venía de dos derrotas. González inmediatamente busca hacer el rolling.
Lo vemos un tanto desconfiado en el arranque, mi Julio. Eh, Giovanni segura que lo aguanta pie firme, va para adelante, lo vuelven a agarrar ahí aventándolo para atrás, pero demostrando ese corazón, esa valentía y va para adelante a pie firme va Giovanni. Antes de que muriera el primer asalto, Giovanni ya había probado el poder del isleño.
Los golpes llegaron limpios, pero sin señales de besar la lona. Decifrar para Giovanni Segura. Segundo round. Segura empieza a cerrar la jaula. La presión mexicana comienza a sentirse como humedad caribeña. Lenta, pegajosa, desesperante. La bomba caminando hacia atrás y casi corriendo. Aquí hay que ver como Giovanni va a poder acercarse.
Pequeños intenta otra vez Giovanni hacia adelante. Termina. Sí, son los que sobresalen. En el round fue tanta la presión del mexicano que el boricua poco a poco bajaba la guardia. bien arriba. Creo que llevó hasta que llegó el momento que nadie esperaba. Agar el puertorriqueño. Le lleva 8 años de edad. Giovanni segura es no ha tenido la distancia suficiente.
Lama Giovanni se acerca y recibe castigo. Por ahora yo confío en que un golpe mexicano pueda cambiar un poco el panorama. Giovanni pega, señores. El boricua convencido de que tenía todo bajo control. Bajó la guardia apenas un instante. Un doble volado del mexicano lo sorprendió de lleno y lo mandó directo a la lona.
Tiene que empezar a sacar esa bombardera. Señores, ahí está el primero. Entra durísima. Una derecha parada, sabrosa, poderosa. Se levanta mal, pero valiente. Y Giovanni oliendo sangre se convierte en bombardero. Derecha, izquierda, otra derecha. le mueve la cabeza como si estuviera buscando señal de radio. La cabeza para todos lados.
Vuelve a atacar segura. Es un bombardeo total. Y entonces sucede algo que nadie entiende hoy en día. El refer interviene, frena la pelea, pero inexplicablemente se niega a contar la caída. Se encuentra mal. El refer dice que no cuenta. Es un robo. Es un robo. Esa caída era. No fue un error, fue una pausa estratégica, lo justo para que la campana llegara al rescate del puertorriqueño.
González apenas sobrevive referriqueño de referie. Eso es. Lo ocurrido no fue casualidad, fue una señal inequívoca de quién cargaba el favorito esa noche. Y para sorpresa, el refericua. porque está noqueado este hombre. Y bueno, pues yo ya como que conté demasiado. Este minuto de descanso se está lanzando.

Agarra con esa con esa izquierda volada. Lo agarra con esa derecha volada que se va la lona. Se levantó en malas condiciones y Jonathan se ay otra vez lo agarra con ese bombazo arriba. En el tercer round González ya no peleaba contra su rival, peleaba contra sus propias dudas. No sabía si pelear al tú a tú o mejor aguantar hasta ver una oportunidad de golpe.
En solo 5 minutos las canas desaparecen. Conserve el alma de tu personalidad. Luce como un campeón como Giovanni segura que está luciendo. Pero en serio, quiere ya terminar aquí el combate. Como cazador tras su presa va el guerrero azteca. Julio César y se lo quiere comer vivo. Rodajo, se lo quiere comer vivo.
Golpeándolo al cuerpo, golpeándolo arriba. A base de golpes, persistencia y actitud de titán. Giovanni cambió el guion y se convirtió en el verdadero favorito de la noche. Los volados del mexicano ya no eran golpes, eran ajustes de cuentas uno tras otro castigando al boricua sin misericordia. Con la mano izquierda lo vano y de manera desesperada Giovanni quiere ya el knockout, pero cuidado, está arriesgando y en serio otra vez la mano derecha del mexicano, pero también se llevó lo suyo, Marco Barrera.
Entonces comenzaron los intercambios. Golpe por golpe. Ambos lanzaban todo lo que les quedaba sin reservas ni miedo. Una poderosa ahí absorbiendo el castigo. Una resistencia granítica que está mostrando el peleador mexicano. Y otra vez va para adelante tratando de finquitar las acciones, pero se ha recuperado de alguna manera Jonathan Labova González.
Están en el furioso intercambio de los dos se tiran como si estuvieran peleando y nunca llegó pelea desmañada. Tercer round avanzado. Giovanni empieza a caminarlo, le quita el ring, le roba el aire y le mete presión como sentencia. Volados de derecha izquierda al cuerpo. El boricua amarra, sobrevive y la cobra González atendiendo a Giovanura.
Pero sobrevivir no es ganar. La campana vuelve a sonar y el mensaje es claro. El plan inicial del isleño ya no existe, solo queda resistir. Tarjeta 10 puntos para nu puntos para el Cauia. Así lo van a encontrar. Está mandándole todo lo que tienes. Se cambia. Arranca el cuarto asalto y Giovanni sale con una sola idea. Terminar la obra.
Ya no persigue, acorrala, ya no golpea, castiga. Entra el uno do durísimo para llevar segura que se está quedando parado Marcos. Empieza gan. El boricua intenta sacar la bicicleta, mover las piernas, comprar segundos, pero Giovanni le cierra las salidas como un depredador que ya midió a su presa. Derecha dura.
Volado, cerrado y otra vez a la lona. González vuelve a la bomba. Entra Giovanni. Segura. Fuera derecha. La bomba está mal. El rostro del isleño lo dice todo. Inflamado, cansado, desorientado. Se levanta por orgullo, no por fuerzas. El mexicano no pierde tiempo. Mandíbula después un castigo metódico, cruel, educativo. Volada durísima.
Entran los nudillos principales, los más grandes. Vuelve hasta acá segura. Parece que lo tiene Julio. Parece que el boricua ya no responde, solo aguanta. Ataca con derecha. La bomba González quiere encontrarlo con Volado y también con Oper izquierda. Vuelve encerrarse, ataca Giovanni, hace metralleta en dos ocasiones abajo.
Justamente vuelve a quedar separado la bomba González ataca, lo prende con la izquierda. Vaya momento, está buscando que entre a la derecha. Entonces llega el final. Una combinación larga, salvaje, sin concesiones, tres cruzados que caen como martillazos. Está parado. Vuelve segura y serente. Tercera caída. El refer cuenta. El boricua mira al vacío.
Escucha la cuenta y decide que ya fue suficiente. Vaya momento y desfalce la bomba González. Victoria Segura. No se levanta. Giovanni Segura levanta los brazos. No ganó solo una pelea, ganó respeto, ganó territorio y dejó una lección escrita a golpes. En el boxeo puedes tener talento, velocidad y apuestas millonarias, pero si no tienes corazón, el ring te lo cobra con intereses. Esa noche el favorito cambió.
El guion se rompió y el mexicano volvió a demostrar que cuando huele sangre no perdona. Este japonés prometió arrancarle la cabeza a este mexicano y ponerla de adorno en su habitación. Pero lo irónico es que en la conferencia de prensa, el que casi termina sin cabeza fue él. El japonés Kionosuki Kameda, cuyo apellido inspiraba respeto y miedo en Asia, llegó tan confiado que parecía que el mundo entero le pertenecía.
Creía ser el mejor de los mejores. Pobre iluso. Llegaba a la tierra azteca decidido a borrar el legado y la carrera de Luis Pantera. Lo miraba por encima del hombro después de que el mexicano había caído meses antes por el monstruo Naoya y Nowe. Pero la forma en que terminó esta pelea le hará pensar dos veces antes de atreverse a humillar a otro mexicano.
22 de febrero de 2025. Auditorio municipal de Tijuana, Baja California. Llegaba con una actitud burlona, como si todo fuera un simple jueguito de PC y él era el pro player. Ring. Arranca la guerra y el mexicano está listo para hacerle tragar cada burla a puño limpio. La pantera lo tenía entre las cuerdas, pero en un descuido, el japonés conecta un derechazo limpio que hace al mexicano tocar la lona y le cambió el color de pelo.
El Pantera conectándolo y se va la lona. El Pantera se fue a la lona. A ver, se fue la lona el Pantera o no te dice que no. Yo creo que se fue a la lona. Cambio. Para mí sí se ve a la lona. Así que hasta el momento lo que veíamos era una guerra asegurada. Estos dos se iban a partir la madre y el público ahora grita más duro.
Neri, Neri, Neri. Y el japonés no le huye a los intercambios. Aprendió la lección Neri rápidamente. Ya movió la cintura en el contragolpe. Va de nuevo. Se queden las cuerdas ahí. No, no, no. Y le pide más, está dispuesto al toma y dame. Al parecer el golpe que recibió el mexicano fue como cosquillas. La demora fue estar nuevamente de pie y comenzó a presionar nuevamente.
Como va por él, no le da espacio. Intercambiando bombazo. Cuidadito que hay olor a pólvora. Se queda en la cuerda del japonés. Demasiado tiempo. W a la derecha ahora de Cameda. Empujón del Pantera y doble Opero izquierda. Abusa a veces Cameda ha salido pues bien dentro de todo, pero abusa Cameda de quedarse contra las cuerdas porque ahí le ataca dos manos el Tijuanense.
Por otra parte, Cameda no dejaba de provocar, situación que solo enfurecería más al Azteca. Se iba al segundo asalto y el mexicano ya imponía su ley en el ring. En el tercer asalto, el japonés seguía jugando, pero la pantera ya lo había descifrado. cazaba, encontraba cada hueco y empezaba a borrar sus humillaciones a puño limpio.
Cameda aguantaba como un guerrero, pero cada golpe dejaba la misma duda en el aire, cuánto más podría resistir. Y al público no le gusta esto. Y ahí le conecta una buena mano izquierda. Derecha también intercambiando bombazos de poder a poder. Buen volado de mano izquierda conectó Cameda, ¿no? Y aguanta todo Cameda, eh.
Ahí le dolió más abajo que lo que de los tres que le tiraron arriba. Oh, qué oper. Lindo el Oper otra vez. Aguanta garganta que hay guerra. Hay guerra en Tijuana. El japonés lo está aguantando todo. ¿Hasta cuándo? No lo sé. Mano izquierda. tremenda que le dinamitó en el rostro. Es una máquina de tirar golpes.
Oy, el panter tambalera, el japonés, pero se mantiene de pie. ¿De qué está hecho Cameda? Impresionante cómo aguanta esos cañonazos por parte de Luis Neri. Otra vez le explota en el rostro y la devuelve con toda la derecha el japonés. Mucho castigo está recibiendo Cameda. Qué manera de encontrarse los estilos. Os y relámpagos cayendo en Tijuana.
El público se pone de pie. Le está pidiendo el knockout al de casa. No se vaya a vaciar Neri, eh. Neri lo vimos como que estaba yendo por todo y y finalmente tuvo que cambiar un poquito el aire. Para el quinto asalto, el castigo ya se reflejaba en el rostro del japonés. Las humillaciones y provocaciones habían desaparecido.
El poder del mexicano lo tenía al borde del colapso. Pero Cameda no se rendía. soportaba el castigo y aún encontraba la forma de responder conectando la quijada del mexicano. No. Llegó el séptimo asalto y con él, el
momento en que el japonés sintió el verdadero terror. La pantera estaba detrás de su presa y no pensaba dejarla escapar. Quítate conocilo. Vamos.
Correcto. Vamos a ver cómo es el tiburón que ha visto sangre. El Pantera va por su presa, literal. A darle cacería. Otra vez la mano izquierda que se la va a tatuar ahí en el rostro del japonés, pero va bien. Hoy como duele el cuerpo. Arriba un misil. Hay olor a pólvora. Se va a terminar la pelea.
Se va a terminar y no más. Boleto gratis. Todavía no acaba. Todavía lo acaba. Cameda vuelve a besar la lona y aunque se vuelve a poner de pie, el referide que ya fue suficiente castigo. La pantera Neri lo termina por la vía rápida y manda un mensaje claro. Después de caer volvió más fuerte y con ganas de devorarse al mundo entero.
Una vez más quedó demostrado que hablar es gratis, pero las consecuencias no. ¿Por qué cuando te metes con un mexicano o con su país acabas en un lugar bastante incómodo, un callejón donde la única salida es frenar puños aztecas con la cara?