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🚨¡MESSI DESTROZA A MBAPPÉ EN UNA ENTREVISTA TRAS MARCAR 3 GOLES CON ARGENTINA EN EL MUNDIAL!

 Apuntad bien estas tres promesas, porque las tres se pagan en este vídeo. No os voy a dejar con la miel en los labios. La frase entera que soltó Messi, la respuesta que se dice que está preparando Mbappé y el nombre del compañero de la Alviseleste, que según se comenta en el entorno de la concentración argentina le pidió calma a Messi antes de que hablara con la prensa.

 Para entender la magnitud de lo que ha dicho Messi, tenéis que entender primero lo que pasó anoche sobre el césped del Arrow Head Stadium de Kansas City. Argentina se midió a Argelia en su primer partido del grupo J de este mundial 2026. Y lo que hizo Lionel Messi ahí dentro no fue un partido más de un futbolista de 38 años jugando su última Copa del Mundo.

 Fue una exhibición de las que se cuentan durante generaciones enteras. Messi marcó los tres goles de la victoria argentina por 3 a0 y con esos tres goles hizo algo que ningún ser humano había logrado antes en la historia de los mundiales. Se convirtió junto a Miroslav Close en el máximo goleador absoluto de la competición, llegando a 16 tantos en la fase final del torneo más importante del planeta.

Pensadlo bien. 16 goles repartidos en varias ediciones de la Copa del Mundo, superando en una sola noche a leyendas como Pelé, como Ronaldo Nazario y atención también a Mbappé, que hasta ayer presumía de ser el delantero más letal del Mundial moderno. Esa frase la voy a repetir porque tiene morbo de sobra.

 Messi pasó por encima de Mbappé en la tabla histórica de goleadores mundialistas justo en la noche en la que, según se rumorea, decidió rematar la faena con palabras. Para mí eso no es casualidad, eso es un mensaje calculado al milímetro. Pero sigamos con los números porque hay más, mucho más. Messi llegó anoche a los 200 partidos disputados con la camiseta de la selección argentina.

 Una barbaridad de partidos para un futbolista de su edad. y se convirtió además en el tercer jugador más veterano de la historia en marcar un gol en una Copa del Mundo. 38 años. Tercer mundial consecutivo en el que anota. Una hambre de gloria que parece no tener fecha de caducidad. La grada del Arrowhead Stadium, llena hasta la bandera de camisetas albicelestes, lo despidió en el minuto 90 entre lágrimas, cantos y banderas, ondeando como si Argentina ya hubiera ganado el torneo.

¿De verdad pensabais que un Messi en este estado de gracia con esta exhibición recién hecha iba a salir de la zona mixta callado sin decir absolutamente nada sobre sus rivales? Para mí y para cualquiera que conozca el percal del fútbol argentino, esto tenía que pasar tarde o temprano. Y anoche, con la adrenalina del hattrick todavía corriéndole por las venas, alguien le hizo la pregunta que terminó rompiendo el dique.

 Un periodista en la zona mixta le preguntó a Messi cuál creía él que era la selección favorita para ganar este mundial 2026. Y Messi, sin pensarlo ni un segundo, contestó que la favorita era Argentina, porque según él, ninguna otra selección del torneo tiene la calidad colectiva que tiene la suya. Hasta ahí normal. Hasta ahí es la respuesta esperada de un capitán que acaba de marcar tres goles, pero el periodista, viendo que Messi estaba suelto, que estaba cómodo, que estaba en modo confesión, fue un paso más allá y le preguntó directamente si

no consideraba a Francia también como una de las favoritas para levantar el trofeo. Y ahí, amigos, ahí es donde Messi dejó de ser diplomático. Según las fuentes que están circulando desde la zona mixta del Arrow Head Stadium y que se han propagado como la pólvora por la prensa argentina y francesa, Messi habría respondido que Francia es la clienta favorita de Argentina, que son un equipo lleno de aires de grandeza, que se creen mejores que todo el mundo y que dentro de ese equipo hay, según él, un jugador especialmente arrogante que

se cree superior a todos, en clara para alusión a Mbappé. Voy a parar aquí un segundo porque necesito que entendáis la magnitud de lo que se está rumoreando que dijo. No es una frase de cortesía tensa, no es un espero que nos enfrentemos en la final y gane el mejor. Es, según se cuenta, un dardo directo con nombre y apellido, lanzado desde la victoria, desde la exhibición, desde la posición de máximo goleador histórico junto a close.

 Y para mí, como aficionado, esto tiene una lectura clarísima. Messi sabe perfectamente el peso de sus palabras. Sabe que cada frase suya se replica en minutos en todos los idiomas del planeta y aún así decidió soltarla. Eso no es un calentón, eso es una decisión. Y en el deporte de élite las decisiones casi nunca son gratuitas porque resulta que según las versiones que están corriendo por redes y que varios medios argentinos han recogido citando fuentes cercanas a la concentración, Messi no se quedó solo en la palabra clienta.

Se rumorea que fue más allá todavía, que añadió que Mbappé cerca de él no es nada, que para él Mbappé es simplemente un chico mimado, lleno de vanidad y que tanto Mbappé como la selección francesa son, en sus propias palabras los clientes favoritos de Argentina y que Argentina quiere volver a derrotarlos en este mundial.

 Repetidlo conmigo, clientes favoritos. Esa expresión en el argot futbolero significa el rival al que más veces le has ganado, el que parece condenado a perder siempre contigo. Y decirle eso a Francia, la actual subcampeona del mundo, el equipo que perdió aquella final loca en Qatar por penaltis después de un Mbappé que marcó un hatck histórico es echar gasolina directamente sobre una herida que todavía no había cicatrizado del todo.

 ¿Os acordáis de aquella final de Qatar? Yo no la olvido y para mí medio planeta tampoco la ha olvidado. Argentina se puso 3 a0 arriba con un Messi soberbio. Francia remontó con un Mbappé que parecía sacado de un videojuego, hattrick incluido. Y al final, en la lotería de los penaltis, Argentina se llevó la Copa del Mundo dejando a Mbappé con una medalla de plata que, según contaron varias crónicas de la época, le costó digerir durante meses.

 Esa herida es la base de todo lo que está pasando ahora. Cuando Messi suelta la palabra clienta, hablando de Francia, no está hablando en el vacío, está hablando con la autoridad de quien ya les ganó la final más importante del fútbol mundial. Y eso para cualquier futbolista francés y especialmente para Mbappé que terminó aquella noche llorando sobre el césped de Luail tiene que doler una manera particular.

 Aquí va la pregunta que de verdad quiero que os hagáis. ¿Tenía Messi motivo real para decir esto o se dejó llevar por la euforia del hattrick? Hay dos lecturas y las dos tienen defensores acérrimos. La lectura del hincha argentino diría que Messi simplemente está diciendo en voz alta lo que el resultado del campo ya demuestra, que Argentina le tiene tomada la medida a Francia y que después de un partido como el de ayer, cualquier declaración de superioridad está más que justificada.

 La lectura del hincha francés diría que Messi se ha pasado de la raya, que provocar de esa manera a un rival al que todavía no te has enfrentado en este mundial es innecesario y que esas palabras pueden volverse en contra de Argentina si terminan cruzándose en una fase eliminatoria. Para mí las dos lecturas tienen algo de razón, pero hay un detalle que cambia la balanza y es el que viene ahora.

 Porque según se comenta dentro de la concentración argentina, no todo el vestuario celeste y blanco recibió con la misma alegría las palabras de su capitán. Hay un compañero de selección que, según fuentes cercanas al cuerpo técnico, se acercó a Messi minutos después de la entrevista para pedirle calma, para decirle que ese tipo de declaraciones pueden generar una motivación extra en el rival, que Francia es un equipo orgulloso y que palabras como esas podrían convertirse en el combustible perfecto para que los franceses lleguen con más rabia todavía

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