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Silvia Pinal: el ASQUEROSO Secreto que Escondió Sobre la Muerte de Viridiana

Nació el 30 de julio de 1963 dentro de la clínica privada del Dr. Antonio Lara en el número 37 de la calle Lerma a las 5:17 de la tarde de un martes. Pesó 2,800 g, midió 49 cm y según los registros del hospital filtrados al periodista Gustavo Adolfo Infante en febrero de 2023. Fue la única de las tres hijas de Silvia Pinal que llegó al mundo sin que su madre llorara durante el parto.

Silvia Pinal, recién bajada de un Mercedes negro conducido por Gustavo a la triste, entró a la sala de expulsión con maquillaje completo, un labial reblón color rojo cardenal en la mano izquierda y un libro de Luis Buñuel en la mano derecha. El libro era el guion firmado por el propio director de la película Viridiana, estrenada dos años antes y prohibida ese mismo año por el Vaticano por considerarla blasfema.

Silvia Pinal le había prometido a Buñuel en Madrid en abril de 1962 que si tenía una hija le pondría el nombre del personaje. El nombre del personaje. Una novicia que renuncia a la vida religiosa después de ser violada por su propio tío y que termina cuestionando el bien y el mal en una España rural posguerra.

Silvia Pinal cumplió su promesa el 30 de julio de 1963 y 21 años después, en marzo de 1983, 5 meses después del entierro de su hija, le confesó a la revista Aola en una sola frase lo que pensaba sobre aquella elección. Fue la peor decisión de mi vida. Fue la peor decisión de mi vida. La frase exacta que Silvia Pinal usó en aquella entrevista de marzo de 1983 dentro del comedor de su casa de las Lomas de Chapultepec.

La periodista, una mujer madrileña de 47 años llamada Carmen Lozano. No preguntó más. Silvia Pinal no aclaró nada y durante los siguientes 41 años, ningún periodista mexicano volvió a preguntarle por qué había llamado así a su hija. Lo que sí se publicó en marzo de 1997 dentro de las memorias del propio Luis Buñuel, publicadas por la editorial Mondadori.

Fue una anécdota que el director había contado en privado a su biógrafo Max Aub 10 años antes de morir. La anécdota decía que cuando Silvia Pinal le propuso el nombre durante una cena en el restaurante, El botín de Madrid, en mayo de 1962, Buñuel se quedó mirándola durante 10 segundos enteros sin parpadear. Y al terminar la cena, mientras Silvia se ponía el abrigo en la puerta del restaurante, Buñuel le dijo a su mujer Jan Rucar en voz baja y en francés una sola frase.

Esa niña no va a vivir mucho. Esa niña no va a vivir mucho. La frase atribuida a Luis Buñuel en aquella cena del restaurante El botín en mayo de 1962. Silvia Pinal nunca aceptó públicamente haber escuchado esa frase, pero según el testimonio del propio sobrino de Buñuel, un cinéfilo madrileño de 61 años llamado Enrique Buñuel Donire, publicado en el diario español ABC el 14 de septiembre de 2022.

El director repitió esa misma frase a su mujer otras tres veces durante los siguientes 6 años y solo paró de mencionarla cuando se enteró. en agosto de 1969 que Silvia Pinal había tenido a su tercera hija. A esa tercera hija la habían llamado Alejandra. Alejandra, la hermana menor de Viridiana, 6 años menor, futura reina del rock mexicano.

Y según las versiones que circulan dentro del medio mexicano desde 1990, la persona que Silvia Pinal eligió para reemplazar emocionalmente a Viridiana después de su muerte. Lo que Alejandra Guzmán dijo en Cámara Nacional en marzo de 2023 sobre la madrugada del 25 de octubre de 1982 cambió el peso de esa relación para siempre.

Pero antes de llegar a esa entrevista, hay seis cosas que tienen que entenderse sobre la vida de Viridiana a la triste entre 1963 y 1982. Viridiana a triste pasó los primeros 5 años de su vida dentro de la casa familiar del número 43 de la calle Sierra Gorda en las Lomas de Chapultepec. La casa tenía 100 m², un jardín interior con una fuente de mármol blanco de carrara que Gustavo a la triste había mandado traer desde Italia en 1960 y un pasillo de 15 m con 14 fotografías enmarcadas de los premios que Silvia Pinal había recibido en Cans, Venecia,

Acapulco y Madrid. Viridiana dormía en una recámara del segundo piso con paredes pintadas de azul pastel. regalo de su padre Gustavo a la triste por su tercer cumpleaños. La recámara medía 28 m². Tenía una ventana grande que daba al jardín interior y desde donde Viridiana podía ver la fuente de mármol funcionando al amanecer.

Esa habitación es exactamente la misma que Silvia Pinal selló con candado de bronce el 26 de octubre de 1982, un día después del entierro. Y la misma que sigue cerrada hoy, la misma recámara, 42 años cerrada con un candado de bronce marca Jil que el propio serrajero que lo instaló, un señor llamado Heriberto Ortiz Baldovinos de la calle Ámsterdam de la colonia Condesa, recuerda en una entrevista al diario Reforma de noviembre de 2024 como el trabajo más extraño de sus 41 años de oficio. dentro de esa recámara, según el

testimonio que Silvia Pasquel le dio al programa Hoy de Televisa, el 5 de noviembre de 2024, 8 días después de la muerte de Silvia Pinal, hay tres objetos que llevan congelados desde el 26 de octubre de 1982. La cama está deshecha, tal como Viridiana la dejó la última madrugada que durmió ahí, con la sábana del lado derecho echada hacia el suelo y una almohada manchada con maquillaje rojo en el centro.

Sobre el buró de la izquierda hay una grabadora portátil Sony modelo TC 120 color azul oscuro, todavía con un cassette dentro. Y dentro del cajón inferior del buró está el cuaderno azul de tapa dura donde Viridiana escribía a mano los últimos seis meses de su vida. La infancia de Viridiana a la triste fue, según el testimonio de la propia Silvia Pasquel en su libro autobiográfico Mis caminos.

Publicado en 2006, la más solitaria de las tres hijas de Silvia Pinal. La hermana mayor Silvia Pasquel había sido la primera y la más cuidada por su padre Rafael Vanquels, primer marido de Silvia y Galán de telenovela de los años 50. La menor Alejandra llegó en 1969 y se convirtió rápidamente en la consentida de Enrique Guzmán, tercer marido de Silvia y roquero de la nueva ola que pasaba todas las tardes en la sala de la casa cantándole a la bebé canciones de Elvis Presley en español.

Entre las dos hermanas, Viridiana fue la única que pasó las Navidades de 1969, 1970, 1971 y 1972 en compañía exclusiva de su abuela materna Marina Hidalgo, mientras su madre rodaba telenovelas en Buenos Aires, Caracas y Madrid. Cuatro Navidades seguidas sin su madre, entre los 6 y los 9 años. Su padre Gustavo a la triste se había divorciado de Silvia Pinal en septiembre de 1967, cuando Viridiana tenía 4 años y aunque Gustavo seguía pagando el colegio del Liceo Franco mexicano de la avenida Homero, las clases de ballet del estudio

Maurice Bosharn en la avenida Insurgente Sur y los veranos en el hotel Las Brisas de Acapulco. Según la propia Silvia Pasquel, en aquella entrevista de noviembre de 2024, Viridiana nunca lo perdonó del todo por una sola decisión. Gustavo a la triste se llevó la grabadora portátil Sony que le había regalado a Silvia Pinal cuando estaba embarazada.

Y Silvia Pinal pasó los siguientes 8 años pidiendo a Viridiana que se la quitara a su padre. La grabadora portátil Sony modelo TC 120 color azul oscuro con una etiqueta blanca pegada en la parte inferior donde Gustavo a la triste te había escrito con marcador rojo el nombre completo de su mujer. Comprada por Gustavo en una tienda de la avenida Reforma número 292 en julio de 1963, dos semanas antes del nacimiento de Viridiana.

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