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RICARDO MAYORGA: He Turned 52 and the Way He Lives Is Very Sad THE MOST HATED IN MEXICO

Miguel Bonilla [música] lo dejó sangrando del labio. La directora mandó llamar a Miriam y [música] a Eddie. Y lo que ocurrió esa tarde en la casa de Laureles del Sur fue la primera vez que el hermano mayor Jaime tomó una decisión que iba a cambiar la vida de Ricardo [música] para siempre. Cuando Miriam llegó a la casa esa tarde con el reporte de la [música] directora, Eddie estaba en la mesa de la cocina tomando cerveza Toña [música] Fría.

leyó el reporte y le dijo a Ricardo que esa noche le iban a poner una paliza con el cinturón. [música] Ricardo, con 9 años, sentado en el rincón de la cocina, escuchó la sentencia sin llorar. [música] Esa misma noche, antes de la cena, Jaime Mayorga, que tenía 20 años, entró a la cocina, habló en voz baja con el padre Eddie durante varios minutos [música] y al final le hizo una propuesta.

le dijo que en lugar de pegarle al pequeño Ricardo, lo dejara llevarlo al gimnasio de boxeo del barrio el sábado siguiente, que él, Jaime, ya boxeaba en ese gimnasio desde los 16 años y que si Ricardo tenía talento [música] podía sacarlo de la pobreza en cinco o 6 años. Esa frase que Jaime le dijo al padre Eddie esa noche fue la frase que decidió todo lo que vino después, [música] la fama, los 8 millones de dólares, las peleas con de la olla y trinidad y también, sin que ninguno [música] de los dos lo supiera, la destrucción completa

del pequeño Ricardo 40 años más tarde. Eddie aceptó. El sábado siguiente, Jaime llevó al pequeño Ricardo al gimnasio del barrio Carlos Fonseca Amador, un gimnasio improvisado en el porche de una casa, propiedad de un exboxeador llamado Lorenzo Tigre Rugama. Tigre Rugama miró al pequeño Ricardo, le pidió que diera un golpe al saco.

Ricardo con la mano derecha [música] dio un golpe que hizo que el saco se moviera a 3 cm. Rugama sonrió. le dijo a Jaime que el chamaco [música] tenía mano. Esa tarde, en el porche del tigre Rugama, el pequeño Ricardo Mayorga Pérez dio el primer golpe que iba a llevarlo 18 años después a noquear a Tito Trinidad delante del [música] mundo entero.

Durante los siguientes 6 años, Ricardo entrenó boxeo todas las tardes en el gimnasio del Tigre Rugama. A los 13 años, en 1986, ganó el Campeonato [música] Nacional Juvenil de Nicaragua. A los 15 años entró al programa de boxeo del Ejército Popular [música] Sandinista. Ahí conoció a un compañero que iba a ser durante toda su vida adulta la única [música] persona que nunca lo iba a abandonar.

Rosendo Álvarez, boxeador disciplinado, iba a entrenar a las 4 de la mañana. No tomaba alcohol. Los dos, a pesar de tener estilos [música] opuestos dentro del ring, se hicieron amigos íntimos desde el primer día, una amistad que iba a durar 32 [música] años. A los 20 años, en 1993, Ricardo dejó el equipo amateur.

Firmó un primer contrato [música] con un promotor costarricense llamado Efraín Vega Durán. El 29 de agosto de 1993 en San [música] José, Costa Rica, perdió por knockout técnico en el tercer asalto. Trabajaba de noche en un bar para mantenerse. Durante los siguientes 6 años peleó como profesional en Costa Rica, Nicaragua y Panamá.

[música] Cobraba $500 por pelea como máximo. Vivía en una pensión con tres compañeros boxeadores y los fines de semana manejaba un taxi prestado para ganar dinero extra, hasta que en el año 2000 una llamada telefónica desde Estados Unidos lo cambió todo. La llamada venía de uno de los promotores [música] más poderosos del boxeo mundial, Don King.

Don King había recibido una grabación en BHS con tres peleas de Mallorga en Centroamérica. Después de verla 20 minutos, llamó a su oficina de Las Vegas y dijo que el nicaragüense Mallorga era el [música] próximo Roberto Durán. A finales del año 2000 mandó un boleto de avión a San José a nombre de Ricardo Antonio Mayorga Pérez.

Ricardo llegó al aeropuerto Macarran [música] de Las Vegas con una mochila chica, dos pantalones de boxeo y $100 en el bolsillo. Nunca había salido de Centroamérica, no sabía inglés. El 21 de julio del año 2001 en el Madison Square Garden de Nueva York, Mallorga peleó contra el Guyanés Andrew, Seis Cabezas, Lewis, [música] por el título welter de la Asociación Mundial de Boxeo.

Empate [música] técnico, revancha pactada para el 30 de marzo del 2002. Esa noche, Ricardo noqueó al Guyanés [música] en el quinto asalto, décimo nicaragüense en ganar un campeonato mundial. Primer cheque grande, $250,000. [música] Cuando regresó a Managua, lo recibieron en el aeropuerto Augusto César Sandino con una caravana de 4,000 personas.

Le entregó el cheque a su mamá Miriam [música] esa misma noche en Laureles del Sur. Miriam lo recibió sin saber leer en inglés y según contaría años después al periódico confidencial le preguntó a su hijo si eso era de verdad dinero o si era un papel cualquiera. $250,000 la primera bolsa. Lo que vino después entre 2002 y 2006 fue una explosión de dinero que ningún boxeador nicaragüense había vivido antes, pero también fue el inicio de la traición más grande que sus propios hermanos iban a cometer contra él. Enero del 2003 en Atlantic City,

Mallorga noqueó en tres asaltos a Vernon Forest, campeón unificado welter del Consejo Mundial de [música] Boxeo. Forest llegaba invicto. Bolsa. $00,000. Julio del 2003 ganó la revancha. Bolsa 1,100,000. [música] Octubre del 2004 perdió por knockout técnico contra el puertorriqueño Félix Tito Trinidad. Bolsa 1,000.

[música] Y el 6 de mayo del 2006 llegó la pelea más importante de toda su carrera. El 6 de mayo del 2006, [música] en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, Ricardo Mallorga subió al ring contra Óscar de la Ol, el Golden Boy, el ídolo mexicano [música] americano. Y lo que pasó en las semanas previas marcó para siempre la imagen pública del matador en toda Latinoamérica.

Mallorga insultó al Golden Boy de todas las formas posibles delante de las cámaras de televisión. le dijo en una rueda de prensa que de la olla era una niña con cara bonita le dijo en una conferencia transmitida por HBO frases que el público mexicano nunca olvidó. De la olla no respondió, pero esa noche del 6 de mayo en el ring del MGM Grand lo noqueó en el sexto asalto con un gancho al hígado.

Mallorga perdió la pelea, pero ganó la bolsa más grande de su carrera. $2,500,000 y la cifra final de su carrera antes del retiro definitivo en abril del 2019 llegó a los ,000es dólar. Un patrimonio inimaginable para un boxeador de un barrio pobre de Managua. Pero esos 8 millones de dólares que el público mexicano dio por sentado que estaban en una cuenta de banco a nombre de Ricardo Mallorga, en [música] realidad nunca llegaron a las manos del matador, porque alguien mucho antes de la pelea con de la Olaya ya había firmado en secreto los

papeles para hacerlos desaparecer. Para entender lo que pasó con los 8 millones de dólares de Mallorga, hay que regresar a marzo del año 2003. Una semana después de la primera pelea con Bernon Forest, una semana después de que el matador cobrara su primera bolsa de siete cifras y una semana después de que llegara con $00,000 depositados en una cuenta nueva del Banco Wells Fargo de Las Vegas.

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