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¡LA DESTRUYERON! Amparo Rivelles Murió Sola y Con Deudas, Lo Que Su Familia Ocultó 20 Años.

La prensa rosa de aquella época no era especialmente compasiva con las mujeres que se divorciaban y mucho menos con las que lo hacían más de una vez. Pero detrás de cada uno de esos matrimonios había una historia de mucho más calado que lo que los titulares [música] contaban. Su primer matrimonio fue con el actor español Carlos Muñoz, una unión [música] que duró poco y que terminó de forma discreta, casi sin hacer ruido.

Los dos siguieron [música] trabajando, los dos siguieron siendo conocidos y el tema quedó guardado en un cajón. El segundo matrimonio fue diferente, fue con alguien del [música] mundo de la producción cinematográfica mexicana, alguien con poder dentro [música] de la industria. Y aquí es donde la historia se complica, porque ese matrimonio mezcló lo personal [música] con lo profesional de una forma que con los años resultó [música] muy difícil de deshacer.

Cuando ese matrimonio también terminó, Amparo no solo [música] perdió una relación, perdió vínculos. perdió alianzas, perdió parte de la red de contactos que en la industria del [música] cine es tan importante como el talento. Y el tercero, el tercer matrimonio es el que más consecuencias tuvo a largo plazo, el que [música] dejó una sombra que llegó hasta los últimos años de su vida.

Pero antes de llegar ahí, hay que hablar de algo [música] que durante décadas fue el secreto mejor guardado de Amparo Riveles, [música] algo que su familia sabía, que algunos amigos sabían y que la prensa nunca terminó de sacar a la luz de [música] forma clara. Amparo tenía un hijo, un hijo cuya existencia fue durante [música] muchos años casi un tabú dentro de su entorno más cercano.

Un hijo cuya relación [música] con ella fue tormentosa, complicada, llena de silencios y de distancias que nunca terminaron de cerrarse del [música] todo. ¿Por qué una madre y un hijo podían tener una relación tan rota? ¿Qué había pasado [música] entre ellos para que la distancia fuera tan grande? La respuesta está en [música] lo que Amparo eligió priorizar durante los años más importantes de su carrera y en lo que ese hijo sintió durante toda su vida sobre [música] esa elección.

Cuando eres actriz de la magnitud que fue Amparo Riveles [música] en los años 50 y 60, el trabajo lo ocupa todo. Los rodajes se [música] suceden, los compromisos se acumulan, los viajes son continuos y hay algo que la industria cinematográfica de esa época no perdonaba, especialmente a las mujeres, el hecho de ser madre antes que actriz.

[música] Amparo intentó compaginar las dos cosas, pero en una industria [música] que no estaba diseñada para eso, que no dejaba espacio para eso, [música] compaginar significaba ceder en alguno de los dos frentes. Y Amparo cedió en el familiar. Su hijo creció con una madre [música] presente a ratos, ausente durante meses, que volvía de los rodajes con regalos [música] y con ese brillo especial que tienen las personas que hacen lo que aman.

pero que no siempre supo estar en [música] los momentos que importaban. Esto no es un juicio, es una descripción de lo que ocurrió. Y lo que ocurrió es que esa distancia entre madre e hijo fue creciendo, lenta, casi imperceptible al principio y luego con los años cada vez más difícil de ignorar. Lo que vino [música] después tiene mucho que ver con el dinero, con quién controlaba el dinero de amparo y con lo que ocurrió cuando ese dinero [música] empezó a escasear.

Porque sí, el dinero de Amparo Riveles empezó a escasear. Una actriz [música] que había ganado fortunas durante décadas llegó a la última parte de su vida [música] con las finanzas en una situación que quienes la conocían describían [música] como crítica. ¿Cómo pasa eso? Có una mujer que había trabajado sin parar [música] durante 50 años, que había protagonizado centenares de obras y películas, [música] que había ganado premios y contratos millonarios.

¿Termina con deudas? La respuesta tiene varios capítulos. El primero [música] tiene que ver con la forma en que Amparo gestionó su dinero, [música] o más exactamente con la forma en que otros gestionaron [música] el dinero de amparo. Porque durante parte de su carrera, la actriz dejó los asuntos económicos [música] en manos de otras personas.

Primero maridos, luego representantes, luego personas de confianza [música] que con el tiempo resultaron no serlo tanto. Hay un patrón que se repite en la vida de muchas grandes [música] estrellas de aquella generación, especialmente las mujeres. Ganaban mucho, pero rara vez controlaban lo que ganaban. Las decisiones [música] financieras las tomaban otros, los contratos los firmaban otros, las [música] inversiones las hacían otros.

Y cuando llegaba el momento de hacer cuentas, muchas veces el resultado era muy distinto al que debería haber sido. Amparo no fue [música] una excepción. Hubo decisiones económicas que salieron mal. Hubo inversiones [música] que se perdieron. Hubo personas en las que confió que aprovecharon esa confianza de formas que no merecía.

Pero hay algo más, algo que agrava todo lo anterior [música] y que tiene que ver directamente con su familia. Cuando Amparo empezó a tener [música] dificultades económicas, el apoyo que podría haber esperado de su entorno [música] más cercano no llegó de la forma que debería haber llegado. Hubo silencios donde debería haber habido conversaciones.

[música] Hubo distancias donde debería haber habido presencia. Hubo personas que sabían lo que estaba pasando y que decidieron [música] no intervenir, ya fuera por comodidad, por conflictos previos o por razones que aún [música] hoy no están del todo claras. 20 años de silencio familiar sobre este tema.

20 años en [música] los que la imagen pública de Amparo Riveles se mantuvo intacta. Mientras la realidad privada era muy distinta, te preguntas qué llevó a alguien de su talla a quedar tan desprotegida. La respuesta [música] tiene capas y la primera capa tiene que ver con algo que ocurrió en el teatro, porque Amparo [música] no abandonó la actuación con el cine.

Cuando los contratos cinematográficos empezaron a espaciarse, cuando las ofertas de cine ya no llegaban con la misma frecuencia, Amparo volvió al teatro. volvió al lugar donde todo había empezado y lo hizo con una entrega [música] total. En las décadas de los 70, 80 y 90, Amparo Riveles fue una de las figuras [música] más importantes del teatro español e hispanoamericano.

Protagonizó obras que permanecen [música] en la memoria de quienes las vieron. trabajó con directores que decían que actuar [música] junto a ella era una experiencia distinta a cualquier otra, que había algo en su forma de estar en escena que no se podía [música] enseñar ni aprender, que simplemente era o no era, y en ella era.

Pero [música] el teatro, a diferencia del cine, no construye el mismo tipo de fortuna económica. Los bolos teatrales, [música] las giras, las temporadas en salas. Todo eso da para vivir bien cuando hay trabajo constante, [música] pero no da para crear el tipo de colchón financiero que permite llegar a los 80 años sin preocupaciones.

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