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DEA Y CIA REVELAN: Generales Colombianos Ligados al Cártel de los Soles

Comparta este video de forma urgente para que nadie sea engañado y suscríbase. Porque esta información y atención a esto es el único antídoto real contra la impunidad que pretenden imponernos, ya que el despliegue investigativo que Estados Unidos mantuvo bajo un hermetismo absoluto para evitar filtraciones desde el propio gobierno colombiano, se concentró en una operación conocida como Sol de Medianoche.

 Y según reportes técnicos de la CIA, el hallazgo se produjo mediante interceptores de señales Signet, que detectaron frecuencias de radiomilitares colombianas comunicándose de forma encriptada con terminales móviles ubicadas en el fuerte Tiuna en Caracas. Y cuando los analistas profundizaron en estas señales, confirmaron que no se trataba de comunicaciones diplomáticas ni de protocolos ordinarios, sino de la transmisión directa de códigos de seguridad aérea, identificando que oficiales de alto rango de la división de aviación del ejército colombiano

presuntamente suministraban los planes de vuelo asociados a los radares ANTPS78, lo que permitía que aeronaves cargadas con más de 2 toneladas de cocaína despegaran desde pistas clandestinas en el estado Zulia sin ser detectadas por la vigilancia electrónica del propio estado colombiano.

 Y como si esto fuera poco, la DEA logró infiltrar dispositivos de rastreo GPS en cargamentos de precursores químicos que salían de bodegas en Barranquilla con destino a la zona del Catatumbo, revelando mediante seguimiento satelital un patrón alarmante, porque esos camiones cargados con acetona y ácido clorídrico no solo no eran detenidos en los retenes militares, sino que eran escoltados por camionetas blindadas pertenecientes a guarniciones oficiales y Lejos de ser decomizados, estos químicos ingresaban directamente a laboratorios de cristalización

controlados por la segunda Marquet Italia, donde el producto final era sellado con el logotipo de los soles. Y según documentos judiciales radicados en la corte del distrito sur de Nueva York, por cada caravana que lograba completar su recorrido, los generales implicados presuntamente recibían pagos que oscilaban entre 50,000 y $100,000, entregados en efectivo en puntos de encuentro ubicados en la Alta Guajira.

Mientras que otro dato clave de la investigación apunta a la manipulación deliberada del sistema de seguimiento de objetivos SSO. ya que la CIA descubrió que el software de monitoreo fronterizo fue alterado mediante un virus troyano introducido desde una terminal autorizada dentro del propio Ministerio de Defensa, permitiendo que amplios sectores del espacio aéreo aparecieran falsamente como zonas en mantenimiento en las pantallas de los operadores, cuando en realidad estaban siendo utilizados por el cártel de los soles para sostener un

puente aéreo con Centroamérica. Y el informe de inteligencia es categórico al señalar que una alteración de semejante magnitud solo podía ser autorizada por personal con acceso de nivel administrador, apuntando directamente a la cúpula encargada de las comunicaciones estratégicas. Lo más grave es que, pese a las alertas formales enviadas desde Washington sobre esta vulnerabilidad crítica, el gobierno de Petro no ordenó ninguna auditoría interna, permitiendo que el sistema permaneciera comprometido durante meses.

Y en el frente financiero, la Unidad de Inteligencia Financiera de la DEA, Finen, rastreó una red de empresas fachada dedicadas a la exportación de maquinaria pesada que operaban en Cúcuta y Maicao, vinculadas a familiares de oficiales de alto rango y receptoras de transferencias provenientes de cuentas en Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos, fondos que, según el cruce de información, correspondían al pago por servicios de logística y seguridad brindados al cártel de los soles, dinero que los generales presuntamente lavaban

mediante estas compañías para adquirir bienes inmuebles en zonas exclusivas de Bogotá y Miami, identificándose al menos 14 propiedades de lujo compradas a nombre de testaferros, entre ellos antiguos conductores y escoltas sin capacidad económica real para justificar dichas adquisiciones. mientras que la CIA también accedió a los libros de registro de ingresos en bases militares fronterizas, donde se evidenció el ingreso nocturno y sin protocolos de seguridad de individuos identificados como enlaces directos del régimen de

Maduro. Visitas en las que presuntamente se coordinaban operaciones de limpieza de zona para facilitar el desplazamiento de grupos rebeldes aliados al cártel sin riesgo de enfrentamientos con la tropa. Y finalmente, las pruebas testimoniales recolectadas de desertores de la Guardia Nacional Bolivariana confirman que los generales colombianos recibían información anticipada sobre operativos de la DEA en la región, permitiéndoles alertar a sus socios venezolanos y cerrar así un círculo de corrupción que, de confirmarse marcaría uno de los

episodios más oscuros de la historia institucional del país. Esta filtración sistemática de inteligencia estratégica ha sido calificada por las propias agencias de Estados Unidos como un acto directo de traición que no solo compromete operaciones en curso, sino que además pone en riesgo inmediato la vida de agentes encubiertos internacionales.

Y es precisamente por esa gravedad que al profundizar en este reporte investigativo resulta imposible ignorar que la inteligencia de señales detectó cómo los generales, presuntamente implicados, utilizaban aplicaciones de mensajería efímera para enviar capturas de pantalla de los mapas de calor que mostraban en tiempo real los movimientos de las patrullas terrestres colombianas.

información que, y aquí está el punto clave, permitía al cártel de los soles diseñar rutas de transporte terrestre perfectamente calculadas para evitar cualquier contacto con unidades militares que no formaran parte del pacto de corrupción, creando así un corredor seguro protegido desde dentro del propio estado.

 Y según consta en el expediente judicial, incluso un general de división habría dado la orden explícita de no intervenir en zonas específicas del departamento de Arauca bajo el falso argumento de que allí se adelantaban diálogos de paz con grupos criminales locales, cuando en realidad esta política de omisión deliberada abrió la puerta para que el ELN consolidara centros de acopio de droga en territorio colombiano que posteriormente eran entregados oficiales venezolanos al cruzar el río Arauca.

 Un dato que confirma que la profundidad de la infiltración no es superficial ni aislada, sino que sugiere que el Estado fue penetrado en sus niveles más sensibles y por eso hacemos un llamado directo a usted para que sea parte activa de esta denuncia nacional, porque su comentario es nuestra fuerza. Su voz amplifica la verdad y compartir esta investigación es la única forma de hacerla llegar hasta los cuarteles, donde aún hay soldados honestos que creen en la patria.

 Así que suscríbase ahora mismo y manténgase atento, porque cada nuevo dato revela una capa más de esta trama que el gobierno pretende borrar y es vital que la audiencia opine y se haga sentir, ya que el futuro de la seguridad nacional depende de que estos generales rindan cuentas y no se normalice que bajo el discurso de una supuesta paz total encubra un estado coordinado desde las sombras, mientras la segunda fase de la investigación judicial avanza.

 Avanza con el decomiso de dispositivos electrónicos pertenecientes a un enlace civil capturado en Panamá, quien funcionaba como puente directo entre el cártel de los soles y la oficialidad colombiana. Y al analizar forensemente estos equipos, la DEA encontró una base de datos que contenía los nombres de 12 generales colombianos activos y retirados, incluidos en una lista de pagos mensuales cuyos montos variaban según el rango y la capacidad.

 de influencia operativa de cada uno. Pero eso no es todo, porque también se descubrió que estos generales suministraban uniformes y armamento oficial del ejército colombiano a las milicias del cártel para que operaran dentro del país camufladas como supuestas unidades de reconocimiento nacional. una suplantación de identidad que la justicia estadounidense considera uno de los cargos más graves y que ya está siendo incluida en las solicitudes de extradición que se presentarían en los próximos meses. Mientras la CIA verificó

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