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Da ASCO lo que Ana Bárbara le hizo a Mariana Levy tras su funeral

Da ASCO lo que Ana Bárbara le hizo a Mariana Levy tras su funeral

Lo más asqueroso que ha hecho una mujer del espectáculo mexicano en este siglo lo hizo Ana Bárbara la mañana del 21 de abril de 2005 y duró exactamente 47 segundos. La llamada telefónica que hizo aquella mañana sigue grabada 21 años después. Dentro de esa grabación se escucha como Ana Bárbara pide con la voz tranquila el número personal de un hombre que en ese momento llevaba 17 horas siendo viudo.

El cuerpo de Mariana Levi llevaba enterrado 15 horas exactas. Esa llamada de 47 segundos es solo lo que hizo el día siguiente, porque lo que Ana Bárbara hizo durante el funeral mismo el día anterior dentro de la capilla lleva 21 años en silencio. Tres testigos lo vieron en directo. Solo dos se han atrevido a contarlo. Y la palabra exacta que usan los dos para describirlo es la misma: Quédate hasta el final.

Porque vas a saber qué pidió Ana Bárbara en aquella llamada. vas a entender qué hizo dentro de la capilla y vas a descubrir por qué uno de los hijos huérfanos que Ana Bárbara crió como propio decidió 20 años después devolverle el golpe en directo en una entrevista. Llevo 3 meses investigando este caso. En el segundo 32 de la grabación de Infante, Ana Bárbara hace una pausa de 4 segundos y se ríe.

Guarda en tu cabeza un nombre y una fecha. Mariana Lev. 21 de abril de 2005. Vas a entender el peso de esa fecha en pocos minutos. Hasta hoy todo el mundo creía la misma versión de la historia de Ana Bárbara y Mariana Levi, una cantante grupera que se enamoró de un viudo en duelo, que se hizo cargo de sus tres huérfanos con generosidad, que vivió 4 años de matrimonio con altibajos y que simplemente las cosas no salieron bien.

Primero, esa versión tiene un agujero del tamaño de una capilla mortuoria y dentro de ese agujero hay una mujer de 34 años, una ambición concreta y una decisión que Ana Bárbara tomó mientras el sacerdote leía las oraciones por el alma de Mariana Levi. Para entender ese agujero, hay que retroceder. a un pueblo de San Luis Potosí, a una niña que cantaba de segunda voz acompañando a su hermana mayor en los bailes de elegido.

Al primer evento del espectáculo en el que Altagracia Ugal de Mota y Mariana Levi se cruzaron en 1999 y al patrón que empezó ese día y que sigue activo 27 años después. ¿Recuerdas la fecha? 21 de abril de 2005. Ahora añade un nombre más a tu cabeza. José Emilio Levi. Vas a entender la conexión dentro de 6 minutos.

Altragcia Ugal de Mota nació el 10 de enero de 1971 en Ríverde, San Luis Potosí. Tercera de seis hermanos, hija de Antero Ugalde y María de Lourdes Mota. familia católica y trabajadora del centro del país. La madre cantaba en la iglesia los domingos y desde los 8 años Altagracia repetía esas canciones frente al espejo con el cepillo del pelo en la mano fingiendo que era un micrófono.

A los 15 años Altagracia hizo algo que su hermana mayor Viviana lleva 40 años sin contar entera en ninguna entrevista. Cuando le preguntan por aquella tarde, Viviana siempre responde con seis palabras. Mi hermana siempre supo a dónde iba. A los 18 años ganó señorita San Luis Potosí. A los 22 dejó el pueblo.

A los 23 llegó a la Ciudad de México con dos maletas sin contactos y con un nombre artístico que se había puesto ella misma. Ana Bárbara. Ese era el nombre que sonaba artista. Altagracia se lo dejó a la prima del pueblo, lo que hizo Altagracia Ugal de Mota para convertirse en Ana Bárbara en menos de 10 años y para llegar a estar sentada en la primera fila de la capilla mortuoria de Mariana Levi el 20 de abril de 2005.

Es lo que vas a entender en cuanto sigamos adelante. Pero antes de la tarde del 20 de abril, hay algo que tienes que entender. Lo que Ana Bárbara llamó durante años amistad con Mariana Levi fue en realidad un seguimiento de 5 años. 5 años calculando lo que iba a hacer la tarde que esa mujer dejara de respirar.

Lo que viene no es opinión mía. Está documentado en entrevistas que la propia Ana Bárbara ha dado durante los últimos 15 años. en la grabación de Infant, en los testimonios de los dos empleados de la familia Levi que han aceptado hablar. Y en la última entrevista que Talina Fernández dio antes de morir en agosto de 2023, donde por primera vez nombró a Ana Bárbara con tres palabras que la familia Levi ha tenido que tapar durante dos años, Ana Bárbara y Mariana Levi se cruzaron por primera vez la noche del 14 de septiembre de 1999 en la entrega de los premios Sol de Oro

en un salón del hotel Camino Real de Polanco. Ana Bárbara llegó al evento con un vestido rojo prestado por una amiga de Televisa. Mariana Levi llegó al evento del brazo de José María Fernández el Pirru con un vestido negro y una collar de perlas que había sido de su madre. Mariana tenía 33 años aquella noche.

Estaba casada con el Pirru desde hacía 10 meses. Estaba embarazada de 3 meses de su segunda hija, Paula. Y era, según las revistas de espectáculos de septiembre del 99, la mujer más querida de la televisión mexicana. Ana Bárbara tenía 28 años aquella noche. Llevaba dos discos publicados. No la conocía nadie fuera del circuito grupero y según contaron después dos personas que estuvieron en aquella mesa, Ana Bárbara pasó la cena entera mirando hacia la mesa donde estaba Mariana Levi, sin levantarse, sin acercarse, solo mirando, mirando.

Esa es la palabra que uno de aquellos testigos usó 30 años después para describir lo que vio. la misma palabra que dos décadas más tarde van a usar otros dos testigos para describir lo que pasó dentro de la capilla mortuaria. Aquella noche del 14 de septiembre, Ana Bárbara se acercó a Mariana Levi en el bar del camino real.

Alrededor de las 12:30 de la madrugada, Pirru estaba en el otro extremo del salón hablando con el productor Emilio La Rosa. Mariana estaba sola esperando a su marido, sentada en un taburete del bar. Le pidió permiso para sentarse. Le dijo que era fan de su trabajo. Le dijo que la había visto en el Premio Mayor cuando tenía 20 años en su pueblo y que se había metido a sí misma que algún día iba a llegar a conocerla en persona.

Y Mariana, según contó después su asistente personal, Liliana Vázquez, en una entrevista al programa Hoy en 2015, le respondió con una sonrisa cansada y le firmó un autógrafo en una servilleta de papel. Esa servilleta sigue sigue guardada en una caja de cartón en un armario de la casa de Ana Bárbara en la colonia Polanco, según el testimonio de una de las exniñeras que trabajó allí entre 2017 y 2020.

En esa caja hay otros objetos. Una pulsera de plata, un programa de mano de la telenovela Camila, una fotografía firmada por Mariana Levi dedicada a una desconocida que firma como Alta Gracia y una invitación de cartulina dorada fechada el 30 de enero de 2005 para el cumpleaños número uno del bebé José Emilio Levi.

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