A principios de los años 90 fue detenido por narcotráfico y posteriormente deportado a México, donde iniciaría su carrera dentro del crimen organizado. Tras regresar a México se integró a organizaciones narcotraficantes locales y con el tiempo se convirtió en uno de los principales operadores del llamado cártel del milenio.
Después de la caída de ese grupo criminal, Oseguera fundó en 2009 el cártel Jalisco Nueva Generación, que bajo su liderazgo se transformó en una organización internacional dedicada al tráfico de drogas, armas y dinero. En pocos años, el CJNG pasó de ser una organización regional a convertirse en una estructura criminal con presencia en numerosos países y operaciones en prácticamente todo el territorio mexicano.

Bajo el mando del mencho, el CJNG se convirtió en uno de los cárteles más agresivos y mejor armados de México. La organización desarrolló operaciones de tráfico de cocaína, metanfetaminas, heroína y fentanilo, principalmente hacia Estados Unidos. El cártel también diversificó sus actividades hacia delitos como extorsión, tráfico de personas, robo de combustible y contrabando de armas.
Las autoridades estadounidenses acusaban a Oseguera Cervantes de dirigir una empresa criminal internacional dedicada al tráfico masivo de drogas y al lavado de dinero con cargos presentados ante tribunales federales desde 2017. El CJNG fue además uno de los primeros cárteles en utilizar tácticas militares, drones explosivos y armamento pesado, lo que le permitió enfrentarse directamente a fuerzas de seguridad mexicanas.
Durante más de una década, el Mencho fue uno de los fugitivos más buscados del mundo. A diferencia de otros jefes narco, rara vez aparecía en público y casi no existían fotografías recientes suya, lo que aumentó su fama de líder invisible. Durante años, una versión persistente circuló en silencio, que el Mencho ya estaba muerto mucho antes de que se hablara oficialmente de su caída.
La idea no era nueva. Desde hace tiempo aparecían rumores aislados sobre su estado de salud o su posible fallecimiento, pero nunca habían sido analizados en profundidad. Ahora, con el paso de los años y la falta de pruebas concretas de que siguiera con vida, estas versiones volvieron a tomar fuerza y obligaron a preguntarse si el verdadero final del líder del CJNG podría haber ocurrido mucho antes de lo que se cree.
Uno de los elementos que más alimentó estas sospechas fue un detalle llamativo. Durante años prácticamente no aparecieron imágenes recientes ni grabaciones de voz que confirmaran de manera clara que Nemesio Ceguera Cervantes seguía vivo. En ausencia de pruebas visibles, comenzó a generar dudas al menos desde 2019.
Fue precisamente ese año cuando empezaron a circular las primeras versiones sobre un posible deterioro grave en la salud del jefe narco. Autoridades mexicanas detectaron entonces movimientos inusuales en una zona montañosa de Jalisco que terminaron despertando sospechas. En la comunidad serrana del Alsiwattle, dentro del municipio de Villa Purificación se descubrió la construcción de un hospital privado en una zona de fuerte presencia del cártel Jalisco Nueva Generación.
La obra llamó tanto la atención de las fuerzas de seguridad que comenzaron a investigar el motivo de una instalación médica tan aislada. Pronto empezó a repetirse una historia entre habitantes de la región. Ese hospital habría sido construido exclusivamente para atender al Mencho, quien supuestamente padecía una enfermedad grave y necesitaba permanecer oculto para evitar ser localizado por las autoridades.
Aunque la idea podía parecer exagerada o incluso extravagante, los especialistas en crimen organizado señalaron que no se trataba de algo imposible. A lo largo de la historia del narcotráfico, muchos líderes han construido instalaciones privadas, refugios o complejos enteros diseñados para garantizar su seguridad y mantener el control de sus organizaciones.
Con el tiempo, la versión sobre el deterioro físico del capo comenzó a tomar forma más concreta. Diversos informes indicaban que el Mencho sufría de una posible insuficiencia renal crónica, un problema que habría reducido su capacidad de movimiento y lo habría obligado a permanecer oculto en algún punto desconocido de México, probablemente dentro de su propio territorio de influencia.
Esta situación explicaría por qué durante años el líder del CJNG casi no aparecía públicamente ni se tenían registros confiables de sus desplazamientos. En enero del 2025, el rumor volvió a expandirse con más fuerza. Según versiones atribuidas a fuentes cercanas a la DEA, el jefe del CJNG habría fallecido tiempo atrás. La versión fue difundida públicamente por el periodista Ricardo Rabelo, lo que hizo que el tema volviera a instalarse con intensidad en medios y en redes.
Sin embargo, estas versiones no eran nuevas. Desde al menos 5 años antes circulaban historias similares que hablaban de una muerte silenciosa o de un retiro forzado del líder criminal. Una de las teorías más difundidas sostenía que el CJNG se encontraba dividido por disputas internas entre miembros de la familia y que el Mencho habría muerto de causas naturales en un hospital de Guadalajara.
Según esta versión, su desaparición habría desencadenado una lucha por el control del cártel. Pero en junio del 2020, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador salió públicamente a desmentir estas versiones, asegurando que no existían pruebas de la muerte del narcotraficante. También rechazó otras informaciones que afirmaban que había sido capturado.
A pesar de las desmentidas oficiales, los rumores continuaron y hubo episodios que volvieron a poner el tema en el centro de atención. Uno de los más llamativos ocurrió durante el aniversario número 193 del municipio de Cualcomán en Michoacán. En esa celebración se difundió un video en el que un grupo de niños agradecía públicamente al Mencho por haber donado juguetes para la fiesta.
La grabación se viralizó rápidamente y fue interpretada por algunos como una prueba indirecta de que el capo seguía con vida. Poco después ocurrió otro episodio que generó todavía más polémica. En el municipio de Tonaya, en Jalisco, se organizó un concierto para celebrar el cumpleaños del líder del narco, conocido en ciertos círculos como el señor de los gallos.
Durante el evento musical, el grupo Laberinto dedicó palabras de agradecimiento a Nemesio o Ceguera Cervantes y le cantó públicamente las tradicionales mañanitas. Los músicos afirmaron haber viajado desde Estados Unidos especialmente para participar en el festejo. Según estimaciones, el Mencho habría cumplido en ese momento cerca de 59 años, aunque su fecha de nacimiento exacta nunca estuvo completamente confirmada.
A pesar de todos estos episodios, la realidad es que durante mucho tiempo no existía certeza absoluta sobre si el mencho estaba vivo o muerto, ni tampoco sobre el origen de los rumores que hablaban de su fallecimiento. Matthew Allen, director de la oficina de Los Ángeles de la DEA, llegó a declarar en una entrevista con Univisión Noticias que lo más probable era que el líder del CJNG siguiera con vida.
