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La Triste Historia de Mana | Amores y Traiciones

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Hoy les traemos una historia que no se puede dejar pasar y de esas que te dejan con la boca abierta. Un perro traído. Hablamos de Maná, esa banda que no solo puso al rock latino en el mapa, sino que también nos regaló canciones que no puedes dejar de cantar en cualquier fiesta. ¿Cómo diablos te me metiste el corazón? Pero ojo que aquí no todo fue solo música, también hubo dramas, peleas y hasta rumores que nos volaron la cabeza.

¿Sabían que Fer tuvo un romance con una famosa reina y casi pierde la vida por una cirugía estética mal hecha? Sí, mis amigos, esto es puro chisme de los buenos. No me importa lo que piensa la gente de mí. Así que prepárense para conocer los secretos más oscuros y los momentos más épicos de la banda que no teme mostrar lo que está detrás de las cámaras.

Ahora sí, sin más preámbulos, comencemos. un cariño de de hermandad de hermanos, ¿no? Y los hermanos también de repente pueden tener discusiones y todo, pero ahora comencemos por decir que sus inicios fueron algo interesantes y es que tal vez pocos conocen que no comenzaron como maná. No, señor. Su primer nombre fue de Greenhard Space, que luego se acortó a Greenhard y finalmente lo adaptaron al español como sombrero verde.

Así arrancaron tocando en bares de Guadalajara. La banda, formada por cinco jóvenes con grandes sueños estaba integrada por Ferolvera en la voz, Gustavo Orozco en guitarra eléctrica y el dúo de hermanos Juan en el Bajo, Ulis en la guitarra eléctrica y Abraham en la batería. Con sueños grandes lograron grabar su primer álbum homónimo en 1980 titulado Sombrero verde.

Entre los tracks que marcaron esa producción estaban Vampiro. Profesor, long time y despiértate. El timbre. Aunque lamentablemente este primer álbum no tuvo el impacto que esperaban y continuaron su camino sin mucha gloria ni reconocimiento, pero los sueños de estos amigos seguían intactos y la disquera Ariola seguía apoyándolos.

Así es como en 1983 graban su segundo álbum titulado A Tiempo de rock. [Música] Las canciones principales eran Laura, hechos nada más y me voy al mar. Laura, tu lu es siempre muy sensual. Y otra vez el álbum fue un fiasco total. A veces los sueños y la suerte no se dan la mano. Así de simple. Aquí llega el primer traspié de la banda.

El baterista Abraham decide irse para formar su proyecto como solista. Esta situación no arrancaba ni encontraba un rumbo fijo. Y así es como tras un anuncio en el periódico llega Alex González, quien en ese entonces tenía solo 15 años. El chico venía de vivir en Miami, pero con sus raíces colombianas y cubanas aportaría ese toque único al ritmo que Fer tanto deseaba.

Sin embargo, su entrada no fue tan fácil. Lo primero que le exigieron fue tener buena pinta, a lo que él, ni corto ni perezoso, respondió que sí. Bueno, esa es una historia muy interesante. Mira, yo nací en Miami, este, madre cubana, papá colombiano. Entonces, eh, por ahí por el 81, lamentablemente mis papás se divorcian.

Eh, entonces por el 82 mi mamá se vuelve a casar. Mi padra es un doctor mexicano aquí de la de la ciudad de México. Entonces sale esta propuesta de mudarme de Miami y venirme para para México buscando en el periódico que andamos en esa búsqueda que si no estoy mal fue en el Excelor y dice Grupo reconocido busca baterista entre 15 y 21 años con más de 9 años de experiencia. Favor de llamar.

Entonces llamo, me contesta Fer, pero para esto yo preguntaba en Guadalajara, oye, ¿qué onda con las bandas de aquí? Todo el mundo siempre me mencionaba sombrero verde. Fer, hola, ¿cómo estás? Hoy estoy hablando del anuncio. Entonces, yo le digo, “¿Cómo se llama la banda?” Y me dice, “Green Hat.

” Ah, porque antes se llamaban Green Hat. Y yo, “Ah, okay.” Entonces seguimos hablando y todo y pero me estaba preguntando cosas. Dije, “Green hat, son los de sombrero verde.” Ah, sí. No, lo que pasa es que mucha gente también nos conoce por Green Hat y son brother porque me dice Fer, oye, ¿y qué tal tu look? ¿Traes buen look? Pero, ¿qué creen? Al poco tiempo, otro integrante, Gustavo Orozco, guitarrista de la banda, decidió irse.

Y fue justo en ese momento cuando Fer decide arriesgarse quedándose como cuarteto. Pero además toma una decisión que marcaría un antes y un después para estos muchachones y para el resto de sus vidas. Y sabes tocar salsa, pues un poquito. Te gusta la cum, entonces como que se alivian el Fer. Dijo, “No, pero sigue acá exigiendo.

Y ahora sí se viene lo mero.” Bueno, resulta que Fer, en la búsqueda de una identidad decide dejar atrás sombrero verde. Sí, esa banda que él considera su prepa para ahora pensar en grande y dar el salto a la Universidad de Maná. Así olvida ese concepto de un rock 100% extranjero y empieza a enfocarse en lo que él realmente quería.

Un rock con matices británicos, pero con una buena mezcla latina. Algo así como una mezcla de Bonobi con Celia Cruz o como un café con pan. Una mezcla bien potente, un sonido único. Esto sí que los haría originales y que yo le traía muchas ganas y que me gusta mucho estilo. Entonces fue cuando dijimos, “Ya no va a ser sombrero verde, ya no suena como sombrero verde, entonces hace maná.

” Pero, ¿saben cómo surgió el nombre maná? Bueno, pues resulta que Fer, el líder, quería algo corto, sencillo y que pudiera pronunciarse en cualquier parte del mundo. Así de grandes eran los sueños de este amigo, pensó en un nombre global. Y así es como llegó Maná, que en Polinesio significa energía positiva, porque no se puede negar que Fer entendió lo que significa existir con una sola palabra.

Pero ojo, aquí viene lo bueno. No cambiaron su idioma. Ellos siguieron buscando el éxito con su español nativo sin dejarse influenciar por el flow de la época. Además, querían que sus canciones no solo fueran para cantar a pulmón herido, sino para pensar y reflexionar. Buscaban canciones que combinaran la diversión con la conciencia, algo así como un poema bailable tal cual.

Soy un adicto de tu corazón. Y ya sabes cómo es esto. Aunque esos inicios fueron como un lienzo en blanco que debían empezar a pintar. Ellos no se rindieron, a pesar de que las disqueras no apostaban por el rock en español, sí como que le hacían fuchi y los dejaban pasar de ladito. Finalmente llegó su momento.

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