Posted in

El Imperio de Cristal: La Verdadera y Perturbadora Caída de Badabun

Hay cifras en el internet que desafían cualquier tipo de lógica y comprensión tradicional. Cuarenta y siete millones de suscriptores en YouTube en español. Ese es un número colosal que, para ponerlo en perspectiva, te posicionaría de manera indiscutible entre los cinco canales más grandes de todo México. Es una audiencia que supera con creces a la población entera de varios países alrededor del mundo. Sin embargo, hoy en día, ese mismo canal a duras penas logra arañar las diez mil vistas por cada video que publica. No estamos hablando de un canal que haya sido hackeado, ni de una cuenta que haya sido configurada como privada, y mucho menos de un espacio que YouTube haya decidido eliminar por violaciones a sus normativas. Sigue operando con normalidad aparente, sigue subiendo videos constantemente, sigue publicando y sigue existiendo dentro de la red. Pero en términos reales, en la métrica implacable que verdaderamente importa en el despiadado mundo del internet, es un absoluto fantasma digital. Sobrevive únicamente gracias a una base de audiencia inactiva, una reliquia de tiempos pasados. Ese canal se llama Badabun. Y lo verdaderamente inquietante de su historia no es su estrepitosa caída, sino que nadie puede marcar en el calendario el día exacto en que exhaló su último aliento de relevancia. Badabun no falleció de un infarto repentino a la vista de todos; no hubo un video final emotivo de despedida ni un anuncio oficial de cierre. Se fue vaciando y pudriendo desde adentro hacia afuera, exactamente como un gigantesco edificio corporativo que pierde sus cimientos estructurales mucho antes de que el público logre notar la primera grieta en su brillante fachada.

BADABUN: ĐÂY LÀ CÁCH ANH ẤY MẤT TẤT CẢ. - YouTube

Para comprender a cabalidad qué sucedió con esta bestia mediática y cómo logró engañar a toda una generación, es indispensable retroceder a sus verdaderos orígenes. Y, sorprendentemente, esta historia no comenzó frente a una cámara web en una habitación iluminada por luces LED, sino en los sobrios pasillos de una universidad de derecho en la ciudad de Tijuana, alrededor del año 2010. César Morales, junto con un grupo de compañeros de su carrera, intentó desarrollar una aplicación móvil enfocada en la prestación de servicios legales. La premisa era aparentemente sencilla y útil: conectar de forma directa a personas que necesitaban asesoría jurídica urgente con abogados locales que estuvieran cerca. Era una especie de Uber, pero diseñado exclusivamente para bufetes de abogados. El proyecto sonaba sumamente innovador en el papel, pero en la práctica fracasó de manera rotunda al no lograr asegurar los inversionistas necesarios para mantener a flote la plataforma. No obstante, Morales era un hombre que no se rendía fácilmente en su búsqueda del éxito comercial. Para el año 2013, decidió cambiar drásticamente de rumbo y comenzó a redactar blogs, simples artículos de texto que circulaban masivamente a través de Facebook. Fue precisamente en este ecosistema donde d

Read More