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IBAN AL H0SPITAL POR UNA PICADURA DE ALACRÁN: R4F4GUE4N A GRECIA (14) Y A SU TÍO EN ESCUINAPA

IBAN AL H0SPITAL POR UNA PICADURA DE ALACRÁN: R4F4GUE4N A GRECIA (14) Y A SU TÍO EN ESCUINAPA

Es decir, en en Escuinapa hay presos, ¿no? Los presos en sus casas. A una niña de 14 años, una picadura de alacrán, una motocicleta cruzando un pueblo a oscuras. Eso era todo lo que había esa madrugada. Una emergencia médica de las más comunes en el sur de Sinaloa. Un dolor que arde, que hincha, que asusta, pero que en un hospital se resuelve en minutos. Eso era todo.

Una niña, su tío al volante de la moto y una carretera de apenas unos kilómetros hasta la puerta de urgencias. Y a esa familia esa noche no la mató el alacrán. La madrugada del lunes 8 de junio de 2026, alrededor de las 2:30 de la mañana, Escuinapa estaba completamente a oscuras. No había luz en la cabecera municipal, no había semáforos, no había alumbrado, no había nada más que el motor de una motocicleta acelerando por la salida sur del pueblo rumbo al hospital.

Sobre esa moto iban tres personas. Grecia Guadalupe Gallardo Uyoa, de 14 años, su tío Arturo Ramiro Quintero Ortega, de unos 40, al que en todo Escuinapa conocían como Mito, y la esposa de él, Jessica Sibone, iban por una picadura de alacrán. Iban por la vida de una niña que esa noche tenía fiebre, dolor, el cuerpo reaccionando al veneno.

Iban a un hospital que estaba a minutos de distancia, nunca llegaron. Frente a una gasolinera, en esa misma salida sur, en plena oscuridad, hombres armados abrieron fuego, una ráfaga y luego otra, y la motocicleta cayó. Grecia murió ahí, su tío murió ahí y Jessica quedó tirada en el asfalto, herida de gravedad, pidiendo que no la dejaran morir porque tenía un bebé chiquito en casa.

Esto es lo que pasó en Esquinapa y esto es lo que los noticieros no te contaron completo. Quédate porque lo que vamos a desarmar esta noche, pieza por pieza, no es solamente una balacera más en la cuenta interminable de Sinaloa. Es una pregunta que el gobierno del estado todavía no responde. Una pregunta que tiene que ver con un apagón que no fue casualidad, con un video de vigilancia que contradice la primera versión oficial y con la diferencia enorme, brutal, entre dos palabras, fuego cruzado y los rafaguearon. Vamos por partes porque

cada detalle de esta madrugada importa. Empecemos por Grecia porque antes de ser una víctima, antes de ser un nombre en una nota roja, Grecia Guadalupe Gallardo Uyoa era una atleta, una paraatleta. Tenía 14 años y formaba parte del equipo municipal de deporte adaptado de Escuinapa.

Competía en lanzamiento de disco y en lanzamiento de bala y no competía de adorno. En los Juegos Estatales del 2025 se llevó el cuarto lugar. una niña que entrenaba, que viajaba a competir, que representaba a su municipio con una medalla de por medio, una niña con futuro, con disciplina, con un cuerpo que ella había aprendido a empujar más allá de sus límites.

Esa es la persona que iba sobre la moto, no una estadística, una atleta de 14 años a la que esa noche la había picado una lacrán. Y quiero que te detengas en lo que significa el deporte adaptado, porque no se habla lo suficiente de eso. Una paraatleta es alguien que compite con una discapacidad de por medio. Es alguien que entrena el doble, que pelea contra su propio cuerpo antes de pelear contra un rival, que convierte una limitación en disciplina.

Grecia lanzaba disco y lanzaba bala, dos pruebas de pura fuerza y técnica, y lo hacía lo suficientemente bien como para subirse al podio estatal. Detrás de ese cuarto lugar del 2025 hay horas de entrenamiento, hay traslados, hay una familia entera empujándola, hay una niña que decidió que su historia no se iba a contar desde lo que no podía hacer, sino desde lo que sí.

Esa era Grecia, esa es la que iba en la moto y al volante iba mito. Arturo Ramiro Quintero Ortega, cerca de 40 años. Y aquí hay algo que duele todavía más, porque el deporte no era solo de Grecia, era de toda la familia. Mito trabajaba en el Instituto Municipal del Deporte y Cultura Física de Escuinapa. Era el tío que estaba metido en las canchas, en las ligas, en el bis.

En la región lo conocían como Piter, un hombre de campos de béisbol, de guantes, de bats, de niños entrenando bajo el sol del sur de Sinaloa. El tío que cuando a su sobrina la picó una lacrán de madrugada, se subió a la moto sin pensarlo dos veces para llevarla al hospital. Detente un segundo en esa imagen. Un trabajador del deporte municipal y una paraatleta adolescente, tío y sobrina, cruzando un pueblo apagado a las 2:30 de la mañana contrarreloj por una picadura.

Es la escena más inocente que te puedas imaginar. Y es exactamente ahí donde la violencia de Sinaloa los alcanzó. Ahora, presta mucha atención a lo que sigue, porque aquí está la primera pieza que casi nadie conectó. ¿Por qué estaba Scinapa completamente a oscuras esa madrugada? No era una falla cualquiera de la Comisión Federal, no era un transformador quemado por una tormenta.

Esa noche, la cabecera municipal de Escuinapa se quedó sin luz porque una subestación eléctrica fue atacada con un dron con explosivos lanzados desde el aire. Un artefacto cayó sobre la infraestructura eléctrica del municipio y dejó al pueblo entero en penumbras. Y en esa oscuridad provocada, en ese pueblo sin energía, fue donde una familia tuvo que salir a buscar un hospital. piénsalo.

El mismo escenario que volvía la noche más peligrosa, un pueblo sin luz, seno de cámaras de tránsito funcionando, sin alumbrado, controlado por quién quería que estuviera a oscuras, es el escenario por el que una niña con una picadura de alacrán tuvo que atravesar para salvarse. La oscuridad que cubría a los agresores era la misma oscuridad que tragó a Grecia y a su tío, y eso nos lleva al corazón del asunto.

A las dos palabras, las primeras versiones, las versiones que circularon en las primeras horas hablaron de fuego cruzado, un presunto fuego cruzado, la idea de que la familia simplemente tuvo la peor de las suertes, que pasó por el lugar equivocado en el momento exacto en que dos grupos armados se enfrentaban y que las balas que mataron a Grecia y a Mito no iban dirigidas a ellos.

Una tragedia sí, pero una tragedia del azar, estar en el punto equivocado a la hora equivocada. Esa es la versión que se instaló primero y es la versión que conviene porque suaviza. Fuego cruzado suena accidente, suena a que nadie apuntó. Pero ojo, ojo con esto porque aquí es donde la historia cambia. Existe un video.

Cámaras de seguridad registraron lo que ocurrió esa madrugada frente a la gasolinera. Y de acuerdo con lo que reportan medios locales a partir de esas imágenes, lo que se ve no encaja con la idea de dos bandas disparándose entre sí mientras una familia pasa por en medio. Lo que se ve, según esos reportes, es una agresión directa.

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