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🔥 ¡REFORMA HISTÓRICA! LA DIÁSPORA SALVADOREÑA TENDRÁ SUS PROPIOS DIPUTADOS EN EL SALVADOR

 La primera y la que más nos toca el corazón es la creación de una circunscripción legislativa exclusiva para los salvadoreños en el exterior. Eso significa, mire bien lo que le voy a decir, que los compatriotas que viven fuera del país van a poder elegir desde donde estén a sus propios representantes en la asamblea.

 No diputados de San Salvador hablando en su nombre. No políticos de la libertad mandándoles cartas en campaña y olvidándolos al día siguiente. Diputados propios, voz propia. Y eso, hermano, no había pasado nunca en los 200 años de historia de la República. La segunda reforma, igual de fuerte le quita a los partidos políticos la facultad de proponer candidatos para los magistrados del Tribunal Supremo Electoral. Lea eso despacio.

 Arena y el FMLN, que durante décadas se repartieron el árbitro electoral como si fuera una herencia familiar, se quedaron sin cuota, sin asiento garantizado, sin la posibilidad de meter mano en quien cuenta los votos. Según se ha reportado, a partir de ahora los magistrados del TSS elegirán por otro mecanismo donde los partidos ya no tienen ese privilegio histórico que usaban para amarrar elecciones desde adentro.

 Y aquí yo le voy a ser sincero, cuando uno escucha esto cuesta no preguntarse cómo es posible que durante tantos años nos tuvieran a todos engañados con un sistema diseñado por ellos para ellos. Pero el detalle que casi nadie está contando bien es lo que estas reformas le hacen a la oposición de cara a las elecciones de 2027 y es algo que todavía les va a doler más.

 Para que se entienda la magnitud de lo que está pasando, hay que repasar las cifras, porque las cifras hablan solas. Según el Tribunal Supremo Electoral, al 1 de mayo de 2026 hay 961,690 salvadoreños con documento único de identidad inscritos en el exterior. Casi 1 millón de compatriotas registrados oficialmente para votar desde fuera del país y el registro sigue abierto hasta noviembre de 2026, lo que significa que esa cifra todavía va a crecer.

 Si a eso le sumamos a todos los hermanos que están fuera y aún no se han inscrito, hablamos de aproximadamente 3,000ones de salvadoreños viviendo más allá de las fronteras del país. 3 m000ones. Esa es prácticamente la mitad de la población que vive dentro del Salvador. Y todos ellos durante décadas no contaron para nadie en la clase política tradicional.

¿Y sabe usted cuántos diputados representaban a esos 3 millones de compatriotas esta semana? cero, ni uno solo. Hablemos de las remesas, porque sin entender las remesas no se entiende la magnitud de la traición histórica que Arena y el FLNN cometieron contra la diáspora. Las remesas que mandan los salvadoreños desde el exterior representan el 24% del producto interno bruto del país. El 24%.

 Casi una cuarta parte de toda la economía nacional descansa sobre los hombros de esa madre que limpia casas en Long Island. de ese padre que trabaja en construcción en Houston, de esa hermana que cuida ancianos en Maryland. Sin esas remesas, El Salvador colapsaba. Y aún así, durante 30 años, los partidos del pasado los miraron por encima del hombro, los usaban en campaña para la foto con la bandera y luego los ignoraban hasta el siguiente ciclo electoral.

 Y lo más fuerte de todo es la frase que según ha trascendido, le habría dicho un dirigente de uno de esos partidos a un compatriota en una reunión hace pocos años. Una frase que resume el desprecio de toda una era política y que le voy a contar más adelante. ¿Y sabe usted lo que pasaba antes? Antes los compatriotas en el exterior tenían que votar por listas de diputados de San Salvador o de los departamentos donde nacieron.

 Listas armadas por partidos. que ni siquiera se molestaban en visitarlos. Imagínese a un salvadoreño en Virginia votando por un candidato que ni conocía, que jamás iba a representar sus intereses reales como migrante, que jamás iba a hablar de los problemas concretos de quienes viven fuera, como los costos de envío de remesas, los abusos consulares, los problemas de documentación, las deportaciones.

 Era voto de relleno, era voto que servía para inflar defender a nadie. Y eso, hermano, era lo que Arena y el FMLN querían, que usted votara, sí, pero que su voto no cambiara nada. ¿Tú qué hubieras hecho si después de 20 años trabajando en Estados Unidos para mandar dinero a tu familia, descubres que tu voto en El Salvador no representaba absolutamente nada de lo que tú vivías? Y entonces llegó Bukele y dio la orden, porque esto no surgió de la nada.

 Esto venía gestándose desde hace meses como una promesa concreta del proyecto de Nuevas Ideas y según ha trascendido, fue el propio presidente quien empujó personalmente para que esta reforma constitucional saliera adelante antes del cierre del actual periodo legislativo. La propuesta llegó al pleno desde el Ministerio de Gobernación, fue dictaminada por la comisión correspondiente y el martes pasado se aprobó con los 57 votos de la bancada de nuevas ideas y aliados.

 La oposición pataleó, gritó, dijo que era una maniobra electoral, pero a la hora de la votación nada pudieron hacer. La aritmética parlamentaria no les daba y la cara de Claudia Ortiz en el momento exacto de la votación es algo que vale la pena que le describamos con calma, porque resume el final de toda una era política.

 Cristian Guevara, jefe de fracción de Nuevas Ideas en la Asamblea, lo dejó claro durante el debate. Esto no es un favor, esto es una deuda histórica que el Estado salvadoreño tenía con los compatriotas en el exterior. Y Ernesto Castro, presidente de la Asamblea, ratificó la decisión con la firmeza de quien sabe que está haciendo historia.

Porque mire, según las versiones que han circulado para crear los nuevos escaños de la diáspora, se le restan cinco diputaciones a San Salvador y una a la libertad. Eso significa que las circunscripciones donde tradicionalmente la oposición tenía más fuerza electoral van a perder peso, mientras la nueva circunscripción del exterior, donde nuevas ideas tiene un apoyo masivo, va a ganarlo.

 Y eso en términos políticos es un terremoto. Pero esto no era todo, porque cuando se conozcan las proyecciones reales del padrón exterior y el número final de diputaciones que va a tener la diáspora, lo que se viene para 2027 va a redibujar por completo el mapa político del país. Y aquí, hermano, hay un detalle que duele especialmente y que vale la pena que lo entendamos juntos.

 Durante décadas, los partidos del pasado les hicieron creer a los compatriotas que estaban fuera porque querían, porque buscaban el sueño americano, porque eran emprendedores. Mentira. La inmensa mayoría de los salvadoreños en el exterior salieron huyendo. Huyendo de las maras que les cobraban renta, huyendo de la violencia que les mató a un familiar, huyendo de un país donde nadie les garantizaba ni la vida.

 Y los responsables de ese éxodo masivo fueron precisamente los gobiernos de Arena y del FMEN, que durante 30 años no fueron capaces de garantizar ni siquiera que un comerciante pudiera abrir su tienda sin que un mareo le exigiera el 30% de la venta. Si usted llevaba años esperando ver caer estos políticos del pasado que durante décadas hicieron lo que les dio la gana mientras usted sufría lejos de su familia, suscríbase.

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