Confinado 22 horas diarias en un cubo de concreto y olvidado por su gente, un reo de 25 años deseaba rendirse. A las 11 de la noche, un celador se detuvo y susurró: “¿En qué piensas tanto?”. Ese pacto clandestino destapó una verdad aterradora.
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Confinado 22 horas diarias en un cubo de concreto y olvidado por su gente, un reo de 25 años deseaba rendirse. A las 11 de la noche, un celador se detuvo y susurró: “¿En qué piensas tanto?”. Ese pacto clandestino destapó una verdad aterradora.

En 1985, en la cárcel de Yarumal, un guardián de 68 años le entregó algo a … Confinado 22 horas diarias en un cubo de concreto y olvidado por su gente, un reo de 25 años deseaba rendirse. A las 11 de la noche, un celador se detuvo y susurró: “¿En qué piensas tanto?”. Ese pacto clandestino destapó una verdad aterradora.Read more